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viernes, 4 de agosto de 2017

El "Holocausto", un Antiguo "Caballo de Troya"



     El 11 y 12 de Diciembre de 2006 se realizó en Teherán, Irán, una Conferencia Internacional sobre el "Holocausto". Entre los expositores estuvo el señor Tarik Ahmed, quien presentó la siguiente ponencia ("The Holocaust, the Achille’s Heel of an Ancient Jewish Trojan") que presentamos en castellano a continuación, un agudo y documentado análisis de dicho fenómeno, considerado dentro de la perspectiva más amplia de un proceso de implantación de "caballos de Troya", de falsificadas unidades míticas insertadas en culturas ajenas, por parte de un grupo de estafadores que pretenden desde antiguo el control absoluto de todo lo que puedan, para lo cual el autor da diversos ejemplos a través de la Historia y recientes que apoyan sus ideas principales. Un artículo profundo en su perspicacia y correcto en sus expectativas, que bien vale la pena leer para comprender dentro de qué se inscribe dicho moderno mito (que ha venido siendo ensayado desde muchos siglos) y cuál es su papel en el  proceso.


El "HOLOCAUSTO":  El PUNTO DÉBIL
de un ANTIGUO "CABALLO DE TROYA" JUDÍO
por Tarik Ahmed
11 de Diciembre de 2006




Resumen:

     Después del final de la Segunda Guerra Mundial, las naciones árabes comenzaron a recobrar gradualmente su independencia y a restablecer la soberanía sobre sus tierras ocupadas. Mientras esa tendencia crecía, una nueva colonia, por otro lado, estaba a punto de comenzar en Palestina. A diferencia de las potencias imperialistas colonialistas convencionales, el componente de la nueva colonia no sólo estaba militarmente orientado sino que también fue acompañado por la migración masiva de judíos de Europa del Este y Occidental a Palestina. La fuerza impulsora detrás de aquel flujo judío, según fue retratado por los medios de comunicación, era la huída desde un "Holocausto", un término dado a un presunto genocidio cometido contra los judíos en Europa durante principios de los años '40 que habría resultado en el horroroso exterminio de una anunciada cifra de 6 millones de judíos a manos de la Alemania nacionalsocialista.

     La justificación para elegir una tierra árabe habitada —Palestina— para acomodar a los judíos europeos que huían era un masivo éxodo de retorno a la antigua patria judía conocida como la "Tierra Prometida". Estos dos títulos, el "Holocausto" y la "Tierra Prometida" fueron la principal vindicación fundamental que apoyaba las justificaciones éticas e históricas para el establecimiento del Estado de Israel en el centro del mundo árabe. Abrumado por la machacante influencia de los medios de comunicación, el público nunca examinó ni escudriñó adecuadamente la autenticidad de esos dos títulos.

    Sin embargo se requirió poco esfuerzo para que los tempranos investigadores revisionistas, sobre todo los europeos, descubrieran que el presunto "Holocausto" era un completo fraude tramado y ejecutado por las victorias de la 2ªGM, y ajustado por el movimiento sionista para conseguir ventajas políticas y geopolíticas a largo plazo. A pesar de la publicación de una maciza evidencia y el ofrecimiento de argumentos válidos y análisis convincentes, los principales revisionistas habían hasta entonces dejado de presentar el caso ante la conciencia pública. En cuanto al título de la "Tierra Prometida", no se ha hecho hasta ahora ninguna tentativa audaz y seria para arrojar una luz sobre la legitimidad histórica de esa reclamación.

    El objetivo de este informe es por lo tanto, en primer lugar, hablar de la estructura mitológica que está detrás de la exitosa supremacía de un engaño internacionalmente promovido bajo el título de "el Holocausto", que es visto como el punto más débil de un antiguo "Caballo de Troya" judío implantado; y, en segundo lugar, exponer los largamente pasados por alto "Caballos de Troya" históricos implantados por los judíos en la herencia árabe, que prepararon el terreno para la implementación de la saga de la "Tierra Prometida".


Introducción

     El reporte de los observadores independientes de las consecuencias de la 2ªGM estima la trágica pérdida de más de 70 millones de seres humanos de todas las edades, clases, géneros, nacionalidades y credos. Hasta ahora, sin embargo, más de 70 años han pasado desde el final de la guerra, y tal como el resto de las naciones y comunidades internacionales, el mundo árabe no ha escuchado hablar de ninguna equivalente pesarosa conmemoración de la pérdida total de valiosas vidas que se compare a la de las víctimas judías en particular.

     La estimación ampliamente citada de las víctimas judías, que se remonta a las victoriosas fuerzas Aliadas que establecieron los juicios de Núremberg, asciende a 5,7 millones de personas, la mayor parte de las cuales se dice que fueron sistemáticamente exterminadas por gas e incineradas en los campos alemanes nacionalsocialistas. Esta estimación reportada representa sólo el 8% de las víctimas totales de la 2ªGM. Sin embargo, y a pesar de la comparativamente pequeña parte, los medios de comunicación patrocinados por las fuerzas Aliadas hicieron exitosamente al mundo totalmente consciente del 8% que representa a los judíos europeos, mientras que la mayoría de los "otros" [1] no tuvo ninguna atención comparable, y su suerte está destinada a desvanecerse.

[1] La Encyclopedia Britannica define el término "Holocausto" como "...la matanza sistemática, patrocinada por el Estado, de seis millones de hombres, mujeres y niños judíos y de millones de otros por parte de la Alemania Nacionalsocialista". https://www.britannica.com/event/Holocaust

     Pasando por alto la directa discriminación mundial basada en un credo entre las víctimas de la 2ªGM, se requirieron sólo pocos años después del final de la guerra antes de que numerosos observadores independientes, principalmente historiadores e investigadores occidentales, comenzaran a cuestionar el gaseamiento y las alegaciones de incineración así como la declarada cifra de 6 Millones. Por consiguiente, el número ha sido revisado de manera no oficial y bruscamente reducido a un número tan bajo como 800.000 judíos, la mayor parte de los cuales, al igual que todas las otras víctimas, murieron debido a numerosas causas que iban desde el hambre y las epidemias a la ejecución masiva en los campos nacionalsocialistas de concentración.

     Los Revisionistas, o "negadores del Holocausto", como sus adversarios desean etiquetarlos, tuvieron éxito, mediante sus debates y documentados trabajos publicados, en cuestionar la activa propaganda mediática Aliada y la afirmación sionista, y por consiguiente en cuestionar la legitimidad de las implicaciones y utilizaciones políticas del presunto "Holocausto". Sin embargo, dicho éxito es considerado limitado ya que la discusión del asunto todavía está confinada a un círculo relativamente pequeño de dignatarios intelectuales y élites políticas. Dicha discusión no llegó a la persona no informada de la calle ni tampoco se infiltró en la conciencia de los alumnos en las escuelas, para no mencionar que la mayoría de los funcionarios gubernamentales, organismos religiosos, activistas sociales y políticos además de las masas de personas de todo el mundo, todavía son adoctrinados con el "Holocausto" y sus 6 millones de víctimas judías, como lo detallan los medios de comunicación de las fuerzas Aliadas.

     Los motivos más importantes de ese limitado éxito no son principalmente debidos a recursos escasos, carencia de apoyo político o pobres argumentos y pruebas, sino más bien porque la saga del "Holocausto" ha estado exitosamente equipada con un propulsor mítico, que demostró ser un muy eficaz mecanismo de diseminación de masas duradero y auto-protector. Como se demostrará en este informe, una compleja mezcla de mitos viejos y nuevos basados en un legado previamente sembrado de tipo "caballo de Troya" (o "troyano") puede en efecto adoctrinar masivamente y lavar el cerebro con eficacia a las naciones junto con sus descendientes, generación tras generación.

     En vista de esto, el "Holocausto" es percibido como un anillo relativamente pequeño pero crítico en una larga cadena de mitos antiguos fabricados, responsables de formar nuestra fe, creencias y el modo en que percibimos el mundo hoy. Dejar de apreciar esta dimensión de la saga del "Holocausto" contribuirá a la continuación del limitado éxito experimentado en la revelación de la verdad que está detrás de este mito.


Los Rabinos y el Arte de la Fabricación de Mitos

     A través de toda la Historia, unos pocos rabinos judíos en colaboración con antiguas súper-potencias, a saber, los griegos y los romanos, se habían presentado con éxito a ellos mismos y a sus seguidores de credo como un "Linaje Santo / Pueblo Elegido" dotado con relaciones especiales y únicas con Dios, como es claramente declarado en muchas de las frases de la Torá. Esa inmerecida santidad de masas fue exitosamente promocionada en Arabia así como en Europa, sobre todo durante la Era de los romanos. Arabia, sin embargo, siendo la patria de todas las revelaciones divinas, logró evitar las repercusiones de dicha falsa alegación cuando el Evangelio cristiano seguido del Corán fueron sucesivamente revelados, refutando muchas afirmaciones judías, incluyendo la auto-declarada superioridad. Por ejemplo, los musulmanes hasta ahora han leído el siguiente argumento en su libro santo:

     «Di: "¡Oh, ustedes que insisten en el judaísmo!: ¡Si ustedes piensan que ustedes son amigos de Alá, con exclusión de los otros hombres, entonces pedid la muerte, si ustedes son verídicos!". Pero ellos nunca van a expresar su deseo de la muerte, debido a los hechos que sus manos han enviado delante de ellos!. ¡Y Alá conoce bien a aquellos que hacen lo malo!» (Sura 62:6-7).

     Los cristianos, sin embargo, permanecieron bajo la influencia directa de las viejas enseñanzas basadas en los judíos, especialmente después del exitoso márketing del Libro Santo que comprende la Torá y el Evangelio cristiano. A pesar de ser revelados con más de 1.300 años de diferencia, la exitosa combinación de aquellas dos revelaciones en un solo libro aseguró que todos los seguidores del cristianismo fueran bien adoctrinados con las antiguas enseñanzas y mitos judíos antes de comenzar siquiera a leer las nuevas enseñanzas del Evangelio.

     La principal implicación de este hecho es que los creyentes cristianos ya no pueden cuestionar la exactitud de los contenidos míticos de la Torá. Hacer eso es implícitamente sospechar de la exactitud de su propio libro santo. En consecuencia, ellos se hicieron aliados no declarados en la realización de los mitos judíos, incluyendo el retorno a la "Tierra Prometida" en Palestina, o al menos el reconocimiento del derecho judío de hacer así. Los grupos de "Sionistas Cristianos" son un claro ejemplo en este contexto. Aquellos cristianos cada vez más crecientes creen fuertemente que el retorno de los judíos a la "Tierra Santa", y el establecimiento del Estado de Israel en 1948, están de acuerdo con las profecías bíblicas, y ellos se encuentran religiosamente obligados a proteger y sostener ese mito.

     Como se explica más adelante, esta exitosa "estrategia pública de contención mítica" ha sido exitosa en conseguir ventajas políticas y financieras a largo plazo desde el tiempo en que fue primero puesta en práctica durante la época de los griegos. Por lo tanto, no es sorprendente notar que la alegación del "Holocausto" ha sido promocionada en una manera mítica sagrada para preparar el terreno para la realización y la activación de otro mito de tipo "caballo de Troya"/"troyano" conocido como la "Tierra Prometida".

     El término usado para conmemorar el "Holocausto" entre las comunidades judías y los funcionarios en Israel es "Yom ha-Shoah", que literalmente significa en la lengua árabe "El Día de la Quemazón". Sin embargo, esta expresión carece de cualquier significado religioso tanto en el judaísmo como en el cristianismo. De hecho, muchos rabinos Ortodoxos y ultra-Ortodoxos en Israel nunca han respaldado ese Día de Conmemoración, aunque tampoco lo han rechazado formalmente. Además, no hay ningún cambio de los servicios religiosos diarios en algunas sinagogas Ortodoxas durante el Yom ha-Shoah.

     Bastante curiosamente, el término "Holocausto" apareció en vez de aquel otro y dominó en Europa en lugar de ha-Shoah. No sorprendentemente, esta expresión —el Holocausto— implica realmente un significado religioso. «El Holocausto... La derivación de esta palabra viene del griego "holocauston", que es una interpretación de la palabra hebrea "Olah" para sacrificio u ofrenda toda quemada» [2] [3].

[2] Creencias fundamentales del judaísmo http://www.globalsecurity.org/military/library/report/1999/russia/l6beljud.pdf
[3] Yehuda Radday en "The Parliament", semanario oficial del gobierno, Bonn, Nº 5, 24 de Mayo de 1977, p. 19.

     La palabra raíz aquí es "Olah", que es otra palabra árabe que significa "ascender o subir", y es mencionada en la Torá: "Porque yo, Yahvé, soy un dios que ama la justicia y odia el robo en una ofrenda Olah" (Isaías 61:8) [4]. También vale la pena notar que la ofrenda "Olah" es el único sacrificio que es totalmente quemado en el altar, como lo explica esta cita: «El Tamid [cordero del sacrificio] debe ser clasificado como un Olah, un holocausto; no es diferente de los demás de aquella misma categoría salvo que es un sacrificio público, no privado. En lo que se refiere a este último, el procedimiento es hecho muy claro por la Torá (Levítico 1:3-5): "Si el ofrecimiento es un holocausto del rebaño, será un macho sin defecto... Él impondrá su mano sobre la cabeza del holocausto y así será eficaz para él y esto lo exculpará. Él lo matará"» [5].

[4] http://www.torah.org/learning/integrity/burntofferings.html
[5] http://www.bmv.org.il/shiurim/tamid/tam04.html

     En cuanto a la cifra de seis millones, el profesor Norman Finkelstein cree que se remonta a la interpretación judía de sus propios mitos antiguos. Él escribió: «Los judíos, estando muy familiarizados con las predilecciones de Yahvé, prometieron persuasivas ofrendas de holocausto siempre que ellos pidieran un favor o ayuda en tiempos de situaciones desesperadas: "Y Jefté hizo un voto a Yahvé: Si tú entregas a los amonitas en mis manos, cualquiera que salga de la puerta de mi casa para encontrarme cuando vuelva en triunfo de los amonitas será de Yahvé, y lo sacrificaré como una ofrenda quemada" (Jueces 11:30-31). Para autorizar el retorno a la Tierra Prometida, Yahvé, según se afirma, exigió de ellos una "Ofrenda de Holocausto de 6 Millones"; entonces los sumos sacerdotes interpretaron una profecía de la Torá que dice: "Tú retornarás". Debido a un error de escritura los sacerdotes la interpretan de esta forma: "Tú retornarás, menos 6 millones"» [6].

[6] "La Herejía de los Seis Millones que Disolverá a la Judería" (The Six-Million-Heresy that will Dissolve Jewry) del profesor Norman Finkelstein.
http://thebirdman.org/Index/Others/Others-Doc-Jews/+Doc-Jews-Holocaust-TheSixMillion&OtherNumbers/DetailedOriginsOfThe6MillionLie.htm

     La última ocasión registrada en que personas de diferentes edades y géneros fueron ejecutadas en un evento de tipo "Holocausto" fue practicada en Najran (una de las provincias de Yemen) aproximadamente 44 años antes del nacimiento del profeta Mahoma (570-632 d.C.). Las víctimas en aquel holocausto fueron realmente los cristianos, mientras que el asesino fue el Estado judío yemeni y sus autoridades rabínicas. El título del rey judío era Di-Nawas, y también lo llamaban Yusuf. Él decidió obligar a las familias cristianas de su reino a convertirse al judaísmo, o de otro modo ellos debían afrontar el holocausto de masas. Muchas familias huyeron de sus casas en busca de seguridad en las montañas circundantes mientras que aquellos que quedaron detrás encontraron su destino. Veinte mil cristianos de todas las edades se informa que fueron quemados vivos en un gran foso excavado.

     El incidente fue tan horroroso que fue bien documentado en la historia de la Arabia pre-islámica y fue incluso mencionado en el Corán (85:4-9): "Fueron maldecidos los fabricantes del foso de fuego, donde arrojaron a los creyentes, fuego alimentado con combustible: ¡Mirad! Ellos se sentaron ante el fuego, y presenciaron lo que ellos estaban haciendo contra los creyentes. Y ellos los maltrataron por ninguna otra razón que el que aquéllos creían en Alá, Exaltado en Poder, Digno de toda Alabanza". Las horribles noticias se esparcieron alrededor del mundo antiguo y desataron una guerra mundial de aquel tiempo.

     Dos ben-Thalabn escapó del holocausto cometido por los judíos y huyó a la Siria ocupada por romanos cristianos llevando un relato de testigo ocular del holocausto cometido por los judíos. Los romanos impresionados, estando lejos de Yemen, colaboraron con uno de sus aliados, el rey cristiano de Habasha (etíope), llamado Najashi, para atacar a Di-Nawas en Yemen. Un gran ejército etíope conducido por dos generales de guerra —Artah y Ebrah— fue movilizado, cruzó el Mar Rojo con elefantes africanos fuertemente armados, arrasó el reino judío, restauró el cristianismo, hizo que los cristianos desplazados retornaran de vuelta a su patria, y ocupó Yemen durante más de 70 años.

     A pesar de la carencia de atención por parte de los medios de comunicación, están apareciendo numerosos informes de misiones arqueológicas que por casualidad descubren el paradero de la famosa fosa del holocausto en Najran en Yemen. Lo que nos concierne aquí es que el mito de Najran indicaba que una superpotencia fue de hecho provocada y su fuerza militar fue exitosamente movilizada para actuar a favor de una pequeña y aislada comunidad indefensa y desesperada. Obviamente, la genuina dimensión mítica y emocional fue en realidad el ingrediente activo que condujo a la secuencia relatada de los acontecimientos.

     La pregunta es: ¿Puede alguna otra diminuta nación o comunidad imitar un mito y esperar cosechar los mismos resultados?. ¿Cómo puede uno elaborar un mito y publicitarlo por todo el mundo?. ¿Es posible secuestrar mitos genuinos de otras naciones y usarlos para beneficio de alguna otra nación?. ¿Cómo puede uno silenciar a aquellos que distinguen entre los hechos y las ficciones?; ¿cuáles serían las consecuencias si se permitiera que surgiera en la superficie la verdad suprimida de la forja de un mito?. ¿Hay alguna experiencia histórica de naciones que intentaron utilizar los mitos de otros pueblos para su propia ventaja?; ¿y cuál fue el resultado?.


El Linaje Santo Merece Mitos Santos

     En base a investigaciones históricas y análisis de la historia antigua árabe, se podría decir que algunos antiguos rabinos judíos de alto perfil fueron los maestros de la industria fabricante de mitos. Igualmente, ellos fueron los maestros del arte sustentador de mitos. Ellos desarrollaron ese arte cuando primero comenzaron a redactar la Torá durante el exilio en Babel alrededor de 586 a.C. Ese destructivo arte fue transmitido de generación en generación ya que seguía rindiendo provechosas ganancias. La última vez que fue practicado fue en el siglo XIX, es decir, cuando fue tramado el "Holocausto" a ser llevado a cabo por los nacionalsocialistas.

     El apetito para emprender la composición de mitos sagrados se desarrolló entre los líderes de los hijos de Israel (el profeta Jacob) mientras ellos estuvieron en el Exilio. Nabucodonosor atacó las montañas Surat localizadas en la frontera Sudoeste de Arabia, entre la frontera de Yemen y la ciudad santa de La Meca, a fin de eliminar a los codiciosos árabes rebeldes de las estratégicas Misrs [= ciudades-guarniciones militares], que eran entonces puntos de comercio dispersos a lo largo de la antigua ruta de las caravanas que va desde la costa Sur de Yemen a Gaza en el Sur de Siria. La razón del ataque fue porque los árabes que habitaban las misrs estaban cobrando fuertes impuestos a los comerciantes además de aumentar continuamente los costos de los servicios necesarios para apoyar a los viajeros de largas distancias. Ellos también chantajeaban y asaltaban las caravanas comerciales, lo que añadía otro costo para la necesidad emergente de escoltas de seguridad sobre todo entre misrs distanciadas. Los comerciantes absorbieron el costo suplementario aumentando los precios de las mercancías.

     Esa situación era insoportable y amenazaba la economía mundial de entonces, lo que obligó a Nabucodonosor a ponerle un final [7]. Una de las principales problemáticas misrs atacadas en las montañas de la región de Asir estaba controlada por árabes de una tribu conocida en árabe como "Bani Esraeal" (los Hijos de Israel). Ellos habían construído un templo diminuto parecido al Beit Alá (Bethel) de La Meca para la adoración. Ellos construyeron aquel templo desde el tiempo del profeta Dawood (rey David) alrededor de 1100 a.C. ya que ellos habían perdido contacto con la casa original de adoración en La Meca desde que el profeta Yusuf fue esclavizado y vendido en una misr al Sur de La Meca alrededor de 1500 a.C. Tal como el resto de todos los otros árabes en el exilio, los israelitas perdieron su misr estratégica y estaban en una situación miserable y humillante comparada con la vida próspera y pródiga que ellos disfrutaron en su rentable y estratégica misr.

[7] Éste no es el único ataque contra las montañas de Arabia para limpiarla de árabes, incluyendo a las tribus de los Hijos de Israel, debido a la propagación de corrupciones. El rey egipcio Shoshenq también atacó dicha área alrededor de 941 a.C. seguido del rey asirio en 721 a.C. Véase "Egypt and the Israelites in South West Arabia" de Ziad Mouna.

     Sin embargo, a diferencia del resto de los árabes paganos en el exilio, los hijos de Israel eran los portadores orales del último mensaje divino. Ellos creyeron que debían ser tratados de manera diferente a pesar de sus crímenes. Ellos eran un "pueblo santo", una clase especial. Para convencer al mundo, incluso a Nabucodonosor, de esa ideología, la herencia oral de los hijos de Israel fue puesta por escrito por primera vez durante el exilio. Aquellas escrituras siríacas fueron llamadas la Torá. A partir de aquel tiempo se desató la industria fabricante de mitos, y el mundo entero fue desde entonces condenado a la confusión y al dilema cuando un libro escrito por los hombres fue presentado a la Humanidad como las exactas y absolutas "Palabras de Dios".

     Dichos escritores, sus generaciones y sus aliados aseguraron numerosas ganancias materiales simplemente alterando mitos genuinos, o aún peor, componiendo algunos. La siguiente es una descripción de algunos de los principales mitos modificados y de los fabricados a partir del tiempo de Nabucodonosor hasta el establecimiento del Estado de Israel en 1948. Esta visión general ayudaría a entender cómo ocurrió el "holocausto" realizado por los nacionalsocialistas y cómo puede ser desactivado:


Mito Nº 1:
El Pueblo Elegido. Los Hijos de Dios en la Tierra

     Debido a la predeterminada intención del poder colonial de crear un Estado judío en el centro del rico mundo árabe —como quedó demostrado por la Promesa de Balfour del 2 de Noviembre de 1917 [contenida en una carta del ministro británico de Exteriores Arthur Balfour a Lord Walter Rothschild, líder de la comunidad judía británica] y por la conferencia de Londres de 1905—, la propaganda de los medios de comunicación de la 2ªGM singularizó el genocidio de los judíos entre todas las otras víctimas de la guerra. Por consiguiente, y puesto que el "Holocausto" judío es algo que impresiona, pocos en todo el mundo son apenas conscientes de que millones de gitanos, polacos, eslavos, lisiados física y mentalmente, "Testigos de Jehová", homosexuales, presos políticos, clero discrepante y otros, fueron también víctimas de los nacionalsocialistas.

     Lo que singularizó a los judíos europeos entre todas las otras víctimas fue que los "otros" no eran míticamente fértiles para asumir un papel político esencial. Los demás simplemente no fueron dotados por Dios con una "Tierra Prometida" en el mundo árabe, como fue el caso con los judíos, y de ahí que ellos fueran inútiles para las potencias colonialistas. ¿Moverse un paso hacia atrás para averiguar acerca de los motivos teológicos y lógicos que conducen a cierta gente a serle concedida una región terrenal por el propio Dios mientras miles de millones de otros seres humanos a lo largo del tiempo y el espacio son privados de ese privilegio? La única explicación dada es que los judíos eran y son el "Pueblo Elegido".

     Esta respuesta mítica pone un final abrupto a la pregunta, porque sólo el Cielo podría contestarla, y se abre amplia la puerta para malos usos y abusos. Podría ser una sorpresa notar que pocos en el mundo, aparte de los musulmanes, son conscientes de que el mito del "Pueblo Elegido" era de hecho auténtico y verdadero. Igualmente, ellos también saben que ese mito ya no es válido. En este contexto, los musulmanes leen en el Corán (2:47) la frase siguiente: "¡Oh, hijos de Israel! Traed a la memoria el favor especial que otorgué sobre vosotros, y que os preferí a todos los otros pueblos". Y en la sura Al-Maeda (45:16) los musulmanes leen: "Concedimos antiguamente a los hijos de Israel el Libro, la sabiduría y las profecías; les dimos, para su sustento, cosas buenas y puras; y los favorecimos por encima de las demás naciones".

     Claramente los musulmanes confiesan según su libro santo que los hijos de Israel fueron favorecidos entre todas las tribus árabes para llevar y entregar el mensaje del Cielo al resto de sus naciones contemporáneas, y que ellos permanecerían privilegiados ante el cielo para aquel objetivo a condición de que ellos respetaran y mantuvieran su juramento y convenio. Esto es también claro para los judíos así como para los cristianos, que consideran los contenidos de la Torá judía tan santos como el Nuevo Testamento.

     Según la Torá, el carácter de Israel como pueblo elegido está condicionado por la obediencia a los mandamientos de Yahvé. "Ahora por lo tanto, si ustedes obedecen mi voz en efecto, y guardan mi pacto, entonces ustedes serán un tesoro peculiar para mí sobre todo pueblo. Ya que toda la tierra es mía: y ustedes serán para mí un reino de sacerdotes, y una nación santa" (Éxodo 19:5-6). "El Señor no puso su amor sobre vosotros, ni los eligió, porque vosotros fuérais más en número que cualquier pueblo, ya que vosotros érais los menos de todos los pueblos, sino porque el Señor os amó, y porque él mantendría el juramento que él había jurado a vuestros antepasados" (Deuteronomio 7:7-8). Pero ¿guardaron los hijos de Israel el juramento y mantuvieron el pacto? Por lo que se refiere a los judíos ortodoxos y los musulmanes, la respuesta es clara.

     Los musulmanes leen en su libro (Corán 4:155-157): «(Ellos han incurrido en el disgusto divino) porque ellos quebrantaron su pacto, porque ellos rechazaron los signos de Alá, mataron a los mensajeros contra todo derecho, y dijeron alardeando: "Nuestros corazones están rebosantes de conocimiento". No, Alá ha puesto el sello en sus corazones por su blasfemia, y poco es lo que ellos creen. Ellos rechazaron la verdad; ellos pronunciaron contra Maryam (María) una falsa y grave acusación; y dijeron con jactancia: "Matamos a Isa al-Masih (Jesús el Mesías), el hijo de Maryam, el mensajero de Alá". Pero ellos no lo mataron, ni lo crucificaron, sino que así fue hecho parecerles, y aquellos que discrepan de esto están ciertamente confundidos, sin ningún conocimiento (cierto), y sólo hacen conjeturas, ya que por cierto ellos no lo mataron».

     Los cristianos que están totalmente conscientes de quién estuvo detrás de la crucifixión de Isa (Jesús), como vívidamente se muestra en "La Pasión de Cristo", la película de Mel Gibson, también leen en su libro santo: «Pero cuando Juan vio que muchos fariseos y saduceos iban a su bautismo, él les dijo: Raza de víboras, ¿quién os enseñó a escapar de la ira que vendrá?. Que vuestro cambio de opinión se vea en vuestras obras; y no digáis dentro de vosotros: "Tenemos a Abraham por nuestro padre"; porque os digo que Dios es capaz de hacer hijos de Abraham de estas piedras. Y ahora mismo el hacha está puesta a la raíz de los árboles; cada árbol entonces que no da buenos frutos es cortado y puesto en el fuego» (Mateo 3:7-10). La violación del juramento y la pérdida del privilegio divino no es ningún secreto para los judíos mismos.

     Los judíos ortodoxos de Neturei Karta [8] podrían ser el único grupo activo que declara el hecho, contra la voluntad sionista, de que los hijos de Israel en efecto habían perdido el juramento santo con el Cielo y que ellos están siendo castigados por ello. Su ideología se percibe en esta cita: "Los adherentes de Neturei Karta enfatizan aquellas partes de la literatura rabínica que declaran que el pueblo judío fue enviado primero al exilio desde la tierra de Israel por sus pecados. Además, ellos sostienen la opinión de que cualquier forma de recaptura forzosa de la Tierra de Israel es una violación de la voluntad divina (Talmud Babilónico, tratado Ketubot, 111). Ellos creen que la verdadera Comunidad de Israel sólo puede ser restablecida con la venida del Mesías" [9].

[8] Neturei Karta es una expresión árabe que significa La Guardia de la Provincia.
[9] Wikipedia, https://en.wikipedia.org/wiki/Neturei_Karta

     Sin embargo, contra la voluntad del Cielo y de las leyes racionales e internacionales, los sionistas y las potencias colonialistas aliadas llegaron a un acuerdo para reactivar, por motivos políticos, este mito hace mucho tiempo expirado, particularmente para crear una extensión occidental física en el mundo árabe lleno de recursos. Una catástrofe de tipo mítica enfocada en el "Pueblo Elegido" era necesaria para trasladarlos de vuelta a su antigua patria. Un "holocausto" fue necesario para movilizar a la opinión internacional y conseguir el apoyo financiero y político para justificar un éxodo hacia Palestina.


Mito Nº 2:
Supremacía por la Raza. Los Amos y los Goyim

     Una de las principales acusaciones contra la Alemania nacionalsocialista fue que ella adoptó y practicó la ideología de la raza superior que condujo al "Holocausto" judío. Igualmente, los rabinos judíos ideológicamente clasifican a las naciones en dos clases fundamentales: uno es un judío o un Goy (Gentil). Esa clasificación implicaba numerosas consecuencias, todas las cuales caen contra los goyim. Ese mito fue desarrollado por rabinos antiguos para compensar su perdido status celestial. Fue tramado para legitimar el fraude, el engaño, la violencia y el terrorismo. Éstos son los mismos métodos conocidos hasta ahora para establecer de modo rápido y fácil las inmerecidas supremacía y riqueza.

     El rabino Yitzhak Ginsburg declaró: "Tenemos que reconocer que la sangre judía y la sangre de un goy no son la misma cosa" [10]. Esta declaración representa una ideología basada en la enseñanza del Talmud. Maimónides (el Rambam) escribió acerca de salvar las vidas de la gente, especialmente acerca de salvar las vidas de Gentiles y cristianos, o incluso judíos que se atrevían a negar la "inspiración divina" del Talmud: "En consecuencia, si vemos a un idólatra (Gentil) siendo arrastrado por o ahogándose en el río, no deberíamos ayudarlo. Si vemos que su vida está en peligro, no deberíamos salvarlo" [11]. El texto hebreo de la edición de 1981 de Feldheim de la Mishná Torá establece: "Un millón de árabes no valen una uña judía" [12].

[10] New York Times, 6 de Junio de 1989, p. 5.
[11] Maimónides, Mishná Torá, Nueva York, 1990, cap. 10, p. 184.
[12] New York Daily News, 28 de Febrero de 1994, p. 6. La Verdad acerca del Talmud, de Michael Hoffman.

     En cuanto a engaño y fraude, Israel Shahak relata las siguientes enseñanzas talmúdicas: «Está prohibido defraudar a un judío vendiendo o comprando a un precio irrazonable. Sin embargo, el fraude no se aplica a los Gentiles, ya que está escrito "No defraude cada hombre a su hermano"» [la Halajá interpreta sistemáticamente todas aquellas locuciones como referidas exclusivamente a los congéneres judíos de alguien]. En cuanto a robo y hurtos: «El robo a un Gentil por parte de un judío no está prohibido completamente sino sólo bajo ciertas circunstancias como "cuando los Gentiles no están bajo nuestro gobierno", pero está permitido "cuando ellos están bajo nuestro gobierno". Las autoridades rabínicas se diferencian entre sí en cuanto a los detalles precisos de las circunstancias bajo las cuales un judío puede robar a un Gentil, pero el debate entero tiene que ver sólo con el poder relativo de judíos y Gentiles más bien que con consideraciones universales de justicia y humanidad» [13].

[13] Israel Shahak, Historia Judía, Religión Judía: El Peso de Tres Mil Años, Londres, 1994, cap. 5.
http://dl4a.org/uploads/pdf/Israel_Shahak-Jewish_History,_Jewish_Religion_-_New_Edition__The_Weight_of_Three_Thousand_Years%20%282008%29.pdf

     El Corán (3:75-76) confirmó que tal era la creencia de los judíos, y reveló sus infundadas razones: «Entre la Gente de la Escritura (Sagrada) hay algunos quienes, de serles confiada una cantidad de oro, la devolverán (fielmente); y otros quienes, de serles confiada una sola moneda de oro, no la devolverán a menos que se la estés constantemente exigiendo, porque, dicen ellos, "No se nos reprochará nada de lo que hagamos con esos incultos ignorantes". Pero ellos dicen una mentira contra Alá, y bien lo saben. Por el contrario, aquellos que conservan su fe prometida y actúan correctamente, sepan que verdaderamente Alá ama a los piadosos».

     Adicionalmente, el profesor Israel Shahak (en el cap. 2) también revela en la siguiente cita la diferencia entre los judíos y los goyim desde una perspectiva genética: "Todos los no-judíos son criaturas totalmente satánicas en quienes no hay absolutamente nada bueno. Incluso un embrión no-judío es cualitativamente diferente de uno judío. La existencia misma de un no-judío es no esencial, mientras que toda la creación fue creada únicamente para el bien de los judíos" [14].

[14] Notas y referencias para Historia Judía, Religión Judía: El Peso de Tres Mil Años, de Israel Shahak http://www.biblebelievers.org.au/jewhis7.htm#Notes%20and%20References

     El diseño de este mito de "Judíos y Goyim" requirió osadas modificaciones a la Historia antigua. El punto de partida era el profeta Noé, el presunto padre de toda la Humanidad después del supuesto diluvio mundial. Sus tres hijos, Sem, Cam y Jafet, eran los candidatos para la creación de la raza superior judía. Uno de esos hijos tenía que ser superior y los demás tuvieron que desvanecerse. Aquello fue dramatizado en las siguientes frases:

     «Toda la gente en la tierra es descendiente de los tres hijos de Noé... Un día él se emborrachó y estaba desnudo en su tienda de campaña. Cam, el padre de Canaán, entró en la tienda de campaña y lo vio desnudo, luego volvió afuera y lo contó a sus dos hermanos. Sem y Jafet pusieron ropa sobre sus hombros y caminaron de espaldas hacia la tienda de campaña. Sin mirar a su padre, ellos la colocaron sobre su cuerpo. Cuando Noé despertó y se enteró de lo que su hijo más joven había hecho, él dijo: "¡Ahora pongo una maldición sobre Canaán! Él será el esclavo más bajo de sus hermanos. Pido a Yahvé que bendiga a Sem y haga a Canaán su esclavo. Oro para que Yahvé dé a Jafet cada vez más tierra y que habite en las tiendas de Sem. Que Canaán sea el esclavo de ellos"» (Génesis 9:19-27).

     ¡Este cuento es introducido en el mundo como las palabras de Dios! De ser probado verdadero, eso significaría desde una perspectiva sociológica que la discriminación, la esclavitud, el racismo y el terrorismo son legítimos ya que ellos fueron fundados y se remontan al padre de la Humanidad que es Noé según el Génesis. Más bien que refutar ese cuento de hadas, los antiguos rabinos no escatimaron esfuerzos para promover la supremacía judía. Según la doctrina talmúdica, los no-judíos son considerados como no-humanos, como está relatado en esta cita talmúdica:

     «Un sacerdote judío estaba en un cementerio. Cuando se le preguntó por qué él estaba allí en aparente violación de la ley mosaica, contestó que eso era permisible, ya que la ley sólo prohibe a los judíos entrar en contacto con las tumbas de los humanos (adamitas), y él estaba en un cementerio de Gentiles. Ya que ha sido enseñado por el rabino Simon ben-Yohai: "Las tumbas de los Gentiles [goyim] no profanes". Ya que está escrito: "Y ustedes mi rebaño, el rebaño de mis pastos, son hombres (Adán)" (Ezequiel 34:31); sólo ustedes son designados hombres (Adán)» (Talmud, Baba Mezia 114b).

     En Kerithoth 6b uno lee acerca de los "Usos del Aceite del Ungimiento": «Nuestros rabinos han enseñado: Aquel que vierte el aceite del ungimiento sobre el ganado o vasijas no es culpable; si lo hace sobre gentiles (goyim) o sobre muertos, él no es culpable. La ley acerca del ganado y las vasijas es correcta, ya que está escrito: "Sobre la carne del hombre (Adán) no será vertido (Éxodo 30:32); y el ganado y las vasijas no son el hombre (Adán)"». Estas doctrinas y muchas otras más claramente implican que todos los humanos, en tanto no sean judíos, no son descendientes de Adán, y de ahí que sean todos clasificados como animales.

     La implicación es vista practicada en Palestina hoy según esta licencia santa: «Un judío que haya matado a un Gentil justo no es ejecutado en una corte judicial. Esto dice en Éxodo 21:14: "Si un hombre se predispone contra su prójimo y mata al hombre deliberadamente, sáquesele del altar y mátesele". Pero un Gentil no es considerado un hombre, y más aún, un judío no es ejecutado por matar a un Gentil injusto» [15]. Lo que es interesante aquí es que estos mitos son imágenes corrompidas de otras genuinas.

[15] Maimónides, Mishnah Torah, Hilchot Rotze'ach 2:11.

     Los científicos están descubriendo continuamente especies de homínidos que habían caminado por la Tierra hace millones de años. Aquellas criaturas parecidas al humano carecían de inteligencia y por lo tanto no fueron científicamente clasificadas como humanos, como el Australopithecus, el Afarensis, el Homo Habilis y muchas otras. Aquellas criaturas han sido mencionadas en todas las revelaciones divinas ya que algunas de ellas andaban por ahí en tiempos de Noé. Ellos no son descendientes de Adán (aparecieron aproximadamente hace 45.000 años) y no son considerados responsables en el Día del Juicio Final. Los antiguos rabinos eran totalmente conscientes de este hecho revelado por antiguos profetas, pero lo modificaron para conseguir la supremacía deseada. Ellos simplemente aplicaron el hecho en un lugar y tiempo equivocados, muy probablemente de manera deliberada más bien que debido a una carencia de entendimiento de la herencia árabe. Su tergiversación del conocimiento profético en numerosos campos enajenó la ciencia del antiguo conocimiento acumulado simplemente para conseguir una vana gloria. Por consiguiente, lo que estaba destinado a ser información trivial se convirtió en un salto en el descubrimiento de la ciencia.


Mito Nº 3:
La Tierra Prometida, Versión 1.
Hechos Santos de la Comercial Ruta del Incienso

     En uno de sus artículos, el profesor Norman Finkelstein hizo preguntas válidas que muy probablemente nunca serán creíblemente abordadas. Sus preguntas fueron: «¿Por qué no recuerda la judería los seis millones de judíos asesinados en el primer Holocausto de 1919?. ¿Por qué no buscan ellos una compensación por los primeros seis millones?. ¿O es la historia de los "6 millones" solamente una profecía cabalística que tiene que ser cumplida a fin de justificar la anexión de Palestina?». Él planteó aquellas preguntas recordando a la comunidad internacional que el mismo escenario de holocausto fue publicitado antes de la 2ªGM, excepto que se afirmó que había ocurrido en Ucrania.

     Obviamente la exposición al público de un muy escondido y fracasado plan de "holocausto" pondría importantes dudas acerca de la veracidad del presunto "holocausto" realizado por los nacionalsocialistas. Sin embargo, una vez publicado, la destrucción de todos los documentos relacionados que se refieren a un "holocausto" pre-2ªGM es simplemente imposible, como queda ilustrado en esta cita: "Seis millones de hombres y mujeres están muriendo; ochocientos mil niños claman por pan. Y este destino está sobre ellos por ninguna falta propia, por ninguna transgresión de la ley de Dios o del hombre sino por la horrible tiranía de la guerra y una intolerante sed de sangre judía. En este amenazado holocausto de la vida humana..." (The American Hebrew, 31 de Octubre de 1919, Nº 582). Éste podría no ser el más temprano "holocausto" declarado contra los judíos. Aquí están dos tempranos cuentos de "holocausto" del Talmud: Gittin 57b afirma que 40 millones ("cuatro mil miríadas"; una miríada = 10.000) de judíos fueron muertos por los romanos en la ciudad de Bethar.

     Mientras que Gittin 58a afirma que 64 millones de profesores y niños judíos [400 alumnos bajo cada uno de los 400 profesores de 400 sinagogas] fueron envueltos en rolos y quemados vivos por los romanos. (Nota: la demografía antigua indica que no habían esos millones de judíos en el mundo entero en ese entonces) [16]. El arte de congelar proyectos basados en el mito para ser reactivados en el tiempo y lugar convenientes es una antigua práctica judía. Al igual que el holocausto en Ucrania pre-2ªGM, sólo pocos están conscientes de que el legendario mito de la "Tierra Prometida" fue de hecho congelado cuando primero fracasó alrededor de 586 a.C. para ser reactivado en el tiempo y el lugar correctos en 1948.

[16] http://www.revisionisthistory.org y http://talmudical.blogspot.com

     Hacia 1945 la segunda etapa de la saga del "Holocausto" ya estaba en marcha. La atención en Europa fue exitosamente desviada desde el "Holocausto" realizado por los nacionalsocialistas a la sistemática migración de masas de judíos europeos a la "Tierra Prometida" de Palestina. A diferencia del mito del "Holocausto", sólo algunos puñados de eruditos e historiadores de todo el mundo cuestionaron el mito de la "Tierra Prometida". Para su sorpresa, Kamal Salibi, un profesor cristiano del departamento de Historia y Arqueología de la American University de Beirut, en el Líbano, descubrió por coincidencia que la mayor parte de los nombres geográficos mencionados en la Torá realmente existen hasta ahora en Arabia, a saber, entre Yemen y la ciudad santa de La Meca. Él publicó sus sorprendentes conclusiones en un libro en inglés titulado "La Biblia Vino de Arabia" (The Bible Came from Arabia).

     La misma conclusión fue alcanzada por el doctor Ahmed Dawood, un investigador sirio musulmán que publicó sus descubrimientos en 1991 en un libro titulado "The Arabs, the Samies, the Hebrews, the Israelis and the Jews". Junto a muchas sensacionales nociones publicadas en su libro, el doctor Dawood presentó un esbozo aproximado de un diminuto paisaje en la región de Asir, al Sur de La Meca, donde él señaló el paradero actual del bíblico Misr (mencionado más tarde como Egipto), la patria de Moisés y de la tribu israelí, y de la cercana Yerushalayim [17], el legendario templo de Dawood (David).

[17] Yerushalayim es una expresión árabe que significa "Dar al-Salam" o "Casa de Paz".

     Además, en 1994 el doctor Zeyad Mona también publicó un libro que presentaba sus conclusiones como fue declarado por el título de su libro, "La Geografía de la Torá. Misr y los Israelitas en Asir". Por otra parte, el profesor Israel Finkelstein (jefe del departamento de Arqueología de la Universidad de Tel-Aviv) y el doctor Neil Asher Silberman (director de interpretación histórica en el Ename Center for Public Archaeology y un editor contribuyente de la revista de Arqueología), dos destacados eruditos judíos, publicaron un libro titulado "La Biblia Desenterrada: La Nueva Visión de la Arqueología del Antiguo Israel y del Origen de Sus Textos Sagrados".

     Los autores sostienen que no existe ninguna evidencia arqueológica convincente para muchas historias bíblicas en la Tierra Prometida de Palestina, y afirman que, arqueológicamente, no hubo ningún éxodo singular, ninguna conquista unificada de Canaán, y ningún reino glorioso y enorme de David y Salomón. Aquí hemos investigado la historia árabe antigua en busca de pistas que confirmen o refuten la afirmación de que todos los profetas israelíes fueron de hecho árabes que pertenecieron a Arabia. Las conclusiones fueron aplastantes. La conclusión fue que la historia de Arabia ha sido literalmente secuestrada, y que la mayor parte de los acontecimientos bíblicos, sus cifras y su geografía, habían sido arrebatados desde la ciudad santa de La Meca y las montañas Surat en Asir para establecerlos en Bethel y Beersheba, y fueron sistemáticamente proyectados sobre la región del Sur de Siria. Los paisajes que fueron denominados para que se convirtieran en las tierras prometidas fueron en consecuencia llamados por sus actuales nombres durante el tiempo de Helena (la madre de Constantino, 248-329 d.C.) para que coincidieran con los relatos geográficos bíblicas.

     Los investigadores identificaron el verdadero nombre e incluso las características físicas del famoso Faraón, que resultó ser un tiránico jeque tribal árabe que gobernaba uno de los estratégicos Misrs (pueblos para servicios a las caravanas) localizado al Sur de La Meca a lo largo de la comercial Ruta del Incienso en las montañas Surat en Asir. Ellos publicaron sus conclusiones en un libro en árabe de 550 páginas titulado "The Surat Call. The Kidnap of the Prophets Geography", y también produjeron una condensada versión inglesa que ilustra algunas de las conclusiones en esa particular localidad [18].

[18] "Al-Hijaz, Homeland of Abraham and the Israeli Prophets. An Arab’s Geographical Map for Abraham's Journey Based on Arabia Historical Accounts" por T. Ahmed y Ammar Rajab.

     Una de las principales conclusiones delineadas en el libro mencionado es que los antiguos rabinos árabes tramaron dos míticas Tierras Prometidas para sus generaciones. La localización de la primera fue diseñada e incluída en la primera edición de la Torá siríaca babilónica. El doctor Kamal Salibi y el doctor Zeyad Mona descubrieron por casualidad esa versión de la Tierra Prometida en las montañas de Asir, dado que ambos estaban lingüísticamente calificados para estudiar el texto arameo original. La tierra asignada a las tribus israelitas según esa Torá siríaca abarcaba desde la ciudad santa de La Meca hasta el Sur en las fronteras con Yemen. En otras palabras, ella contenía todas las áreas más ricas y la mayor parte de los estratégicos Misrs a lo largo de la comercial Ruta del Incienso.

     Si los judíos hubieran poseído con éxito aquella "Tierra Prometida" entonces habrían controlado uno de los sectores económicos más prósperos del mundo antiguo. La versión de la región de Asir de la "Tierra Prometida" era de aproximadamente 830.000 kms². Salibi comentó que no hay manera en que una tierra tan importante pudiera haber sido ocupada o gobernada sólo por las tribus judías dada su insignificante influencia, capacidades y cantidad en relación a los bien establecidos reinos en la misma rica y estratégica área. Obviamente, los rabinos durante los 70 años de exilio en Babel decidieron documentar sus derechos en los Misrs desde los cuales Nabucodonosor los expulsó tras la corrupción realizada por ellos de la economía de la región. Ellos simplemente redactaron un santo documento de propiedad de la región más rica en Arabia y lo introdujeron furtivamente entre la auténtica palabra de Dios bajo la esperanza de que los goyim árabes serían lo bastante ingenuos para reconocer la voluntad de Yahvé a favor de su "pueblo elegido".

     Aparentemente los goyim eran entonces demasiado inteligentes para ser engañados por las pretendidad palabras de Dios. Los primeros en expulsarlos de sus tierras fueron los cananeos que vivían en Mamre. Es por esto que esa tribu ha sido fuertemente maldecida por ningún motivo racional en las versiones posteriores de las Torás siríacas. Ellos fueron maldecidos incluso antes de que nacieran, como uno aprende del cuento de Noé borracho mencionado anteriormente. Por lo visto, ése no era suficiente castigo para los goyim que rechazaron regalar su tierra al "pueblo elegido"; su tierra había sido declarada como propiedad privada de los hijos de Abraham, según Génesis 12:6: «Abram atravesó aquella tierra hasta la encina sagrada de Moré en un lugar llamado Siquem. Los cananeos todavía vivían en la tierra entonces, pero Yahvé apareció a Abram y le prometió: "A ti daré esta tierra para tus descendientes para siempre" Abram entonces construyó un altar allí para Yahvé».

     Para asegurar que sólo los hijos de Israel (Jacob) consiguieran la tierra, Ismael, el hijo mayor de Abraham, tuvo que desaparecer de esa promesa divina dejando sólo a Isaac, el abuelo de los israelíes. Génesis 17:18 realiza esa exigencia: «Entonces él dijo a Yahvé: "Si al menos aceptaras que Ismael viva delante de tu presencia". Pero Yahvé contestó: "¡No! Tú y Sara tendrán un hijo. Su nombre será Isaac, y le haré una promesa eterna a él y a sus descendientes"». Así es cómo apareció el mito de la Tierra Prometida. Sin embargo, todas las otras tribus puestas en la mira, incluyendo a los cananeos, nunca regalaron su tierra en Arabia. Los cananeos todavía viven en su tierra a 14 kms. de distancia de La Meca en un lugar llamado por su antiguo nombre hasta ahora, Namra, que es escrito Mamre en las traducciones de la Torá.

     Habiendo fracasado en asegurar la Tierra Prometida de Asir, los rabinos abandonaron el documentado plan y fueron gradualmente absorbidos en Arabia y en los países vecinos, incluyendo Egipto. El recién nacido mito de la Tierra Prometida entró sin embargo en hibernación en espera del momento apropiado para emerger otra vez. Alrededor de 282 a.C. llegó el tiempo adecuado. Egipto, Siria e Iraq fueron nominados para la segunda versión del mito de la Tierra Prometida.


Mito Nº 4:
La Tierra Prometida, Versión 2.
Hechos Santos de la Comercial Ruta de la Seda

     En su libro "Los Mitos Fundadores de la Política Israelí", Roger Garaudy explica cómo el fiscal general en el tribunal de Núremberg, Robert M. W. Kempner, declaró como decisivas las pruebas con respecto al "Holocausto": "Con estas líneas, a Heydrich y sus colaboradores les fue oficialmente encomendada la tarea del asesinato legal (de judíos)". Kempner se estaba refiriendo en su declaración a las posibles órdenes directas para el exterminio de judíos en una correspondencia escrita en alemán entre Gœring y su superior. Gœring (un funcionario nacionalsocialista alemán condenado) sin embargo protestó contra la traducción inglesa de la palabra alemana "Gesamtlosung", que significa solución general, como "solución final", que se dice "Endlosung". Eso condujo al fiscal Jackson a reconocer la falsificación y a restablecer el verdadero significado [19]. El tribunal de Núremberg a pesar de todo aprobó la traducción de la palabra alemana "Gesamtlosung" como "Solución Final" a la cuestión judía. El término "Solución Final" se convirtió desde entonces en un sinónimo para el exterminio de los judíos. De manera bastante interesante, la traducción errónea y la mala interpretación fueron el principal instrumento utilizado para cambiar el mito de la Tierra Prometida desde las montañas de Asir a la tierra entera entre los ríos Nilo y Éufrates.

[19] Los Mitos Fundadores de la Política Israelí, por Roger Garaudy, II, 3
http://www.biblebelievers.org.au/zionmyth4.htm

     Una nueva superpotencia colonial surgió en Europa. El griego Alejandro Magno conquistó Egipto, Siria e Iraq. Ptolomeo Filadelfo, el general griego, gobernó Egipto poco después de la muerte de Alejandro. Alrededor de 282 a.C. Ptolomeo congregó a los rabinos judíos en Egipto y solicitó que la última revelación en ese entonces fuera traducida al griego. Un equipo de setenta rabinos produjo la traducción de la Torá siríaca. Aquélla fue llamada la Versión de los Setenta o Septuaginta. En aquel libro en griego fue introducida una leve modificación durante el proceso de traducción. Cada palabra siriaca árabe que se lee "MZARM" [20] fue traducida a la palabra griega "Αιγύπτος", que se lee "Ae-gypti"; es decir, Mizraim fue transformado durante el proceso de traducción en Ae-gypti. Ese incalificable acto fue todo lo necesario para crear una ilusión de larga duración a gran escala. A diferencia de Misr o Mizeruim, Ae-gypti o E-gipto, como se pronuncia hoy, siempre se ha referido a un enorme y antiguo país internacionalmente conocido y altamente civilizado.

[20] Paleo-hebreo MTShUrYM, "Mitsrayim", "Mizraim" (antes de 585 a.C), Génesis 21:21. http://www.hebrewoldtestament.com/index2.htm

     En el momento en que la Torá griega fue aprobada por Ptolomeo Filadelfo, ella hizo lo que cada libro hace mejor: simplemente educó a la gente y formuló sus pensamientos, sus percepciones y su fe. Siendo un libro santo, aseguró su difusión y predominio. Como nadie hasta ahora había hecho la simple pregunta fundamental de cómo es que el nombre "Misr" de la Torá siríaca fue cambiado por "Egipto" en la Torá griega, por consiguiente desde 282 a.C. los europeos, así como todas las extensas colonias de los griegos, consideraron a Egipto como una "tierra israelita" la cual recorrieron todos los antiguos patriarcas y profetas, y ella fue la tierra del éxodo de los israelitas y la tierra de los condenados faraones.

     Todas estas implicaciones fueron proyectadas sobre Egipto como una consecuencia de una traducción errónea, o más precisamente debido a un fraude y falsificación. Esa falsa información "sagrada" acerca del papel de Egipto en la accidentada geografía de los Patriarcas fue transmitida de generación en generación hasta que se convirtió en un hecho irrefutable. Eso estaba sucediendo a una escala internacional, mientras que los propios antiguos egipcios no se resistieron seriamente a esa infiltración e implantación ficticia de escenarios y acontecimientos en su historia y herencia. De hecho, ellos pudieron haber visto la afirmación de la Septuaginta de que los Patriarcas habían morado en su tierra como otro privilegio de la ya glamorosa fama histórica egipcia [21].

[21] Al-Hijaz, Patria de Abraham y de los Profetas Israelíes. Un Mapa Geográfico Árabe para el Viaje de Abraham Basado en Relatos Históricos de Arabia, por T. Ahmed y Ammar Rajab.
http://investorguide360.com/wp-content/uploads/2014/09/Al_Hijaz_Homeland_of_Abraham.pdf y
https://altajdeed.blogspot.com/

     Lo que los antiguos egipcios no percibieron, sin embargo, es que al aceptar ese falsificado agregado extranjero en su historia no escrita, ellos aceptaron de hecho, a largo plazo, regalar su tierra y civilización a una pequeña e insignificantemente diminuta tribu árabe, mientras que su gran civilización egipcia está siendo absorbida en la segunda versión de la saga de la "Tierra Prometida" junto a Iraq y Siria. Ese antiguo trato es la fuente de la confusión y frustración de hoy de los eruditos egipcios cuando ocasionalmente alguien llega del extranjero para jactarse insolentemente del presunto papel de sus antepasados en la construcción de las grandes pirámides.

     Es por esto que los arqueólogos habían dejado hasta ahora de excavar en busca de alguna evidencia de cualquier herencia judía significativa, para no mencionar el supuesto éxodo judío desde Egipto, o incluso para lograr identificar al famoso Faraón de entre los poderosos reyes egipcios, o incluso para encontrar esa palabra, "Faraón", en la antigua lengua egipcia. Tristemente, éste seguirá siendo el caso hasta que académicos y funcionarios egipcios decidan establecer equipos de investigación independientes para examinar su historia a partir del tiempo en que la Versión de los Setenta fue publicada, y examinar objetivamente el daño causado por esa Torá griega contra la reputación de sus reyes y los logros de su civilización. Abrir el archivo de la "Tierra Prometida" para la investigación académica independiente internacional podría ser el único camino para que la nación egipcia escape del calabozo sagrado de la Septuaginta.

     Ptolomeo Filadelfo estaba bien consciente de que la Torá griega estaba engañando a los creyentes con respecto a la geografía de los profetas. La recompensa sin embargo es que la colonia de los griegos, todas las tierras ocupadas entre el Nilo y el Éufrates, se convertiría en una tierra santa, ganando por ello interés internacional y recompensas comerciales sobre todo durante la temporada de peregrinación. Sus aliados, los judíos que eran nominalmente traidores árabes de su propio pacto y nación, iban a ayudar a la superpotencia extranjera a controlar la ruta comercial de la seda. A cambio, los judíos gobernarían finalmente otros Misrs, estratégicamente localizados esta vez en la otra ruta comercial internacional que va desde China a Europa.

     Para llevar a cabo ese plan de la "Tierra Prometida", Iraq fue convertido en el lugar de nacimiento de Abraham, y Egipto fue el lugar de nacimiento de Moisés. Entonces ellos comenzaron, con la ayuda de la entonces superpotencia, a llamar a los pueblos y pequeñas ciudades con nombres ya mencionados en la congelada versión de Asir de la Tierra Prometida. Ese proceso es practicado hasta ahora, por medio del cual las autoridades sionistas en el Estado de Israel están continuamente renombrando áreas para que calcen con los nombres mencionados en la Torá griega. Con el tiempo, la gran mayoría de las nuevas generaciones pensaría que los nombres de las áreas en Palestina son tan antiguos como el tiempo de Moisés, cuando de hecho se les podría haber dado esos nombres poco antes de que ellos nacieran.

     Ése es casi el caso con los nombres de Palestina, Líbano y Jordania. De ser adecuadamente investigado, uno comprendería que esos nombres fueron dejados caer sobre esos países durante el Imperio romano, que existió más de 1.700 años después del tiempo de Abraham. Desde entonces y hasta que la verdad sea revelada y anunciada, Egipto (reino poderoso) seguirá siendo un Misr (pequeño pueblo de servicio), y sus poderosos reyes seguirán siendo los malditos faraones, y la monoteísta antigua civilización egipcia seguirá siendo a los ojos del mundo como una nación pagana. Por otra parte, los judíos, cristianos y musulmanes permanecerán en la oscuridad con respecto a todas o algunas de sus más importantes localidades genuinamente sagradas, y los egiptólogos seguirán rascando sus cabezas por no lograr encontrar ninguna pista creíble de los supuestos acontecimientos bíblicos en Egipto. Todo esto es sólo una fracción de las consecuencias del Mito de la "Tierra Prometida", y el lector podría añadir más si lo que es mencionado aquí resulta ser verdadero.


Mito Nº 5:
Egipto e Israel. Un Imperio y una Tribu

     Uno de los principales argumentos que los revisionistas del "Holocausto" proponen es la desconcertante pregunta que etiqueta al libro de Richard E. Harwood "¿Murieron Realmente Seis Millones?". La razón de este gran signo de interrogación es que «El Almanaque Mundial para 1947 declara que en 1939 la población judía del mundo era de 15.688.259. Las cifras del Almanaque fueron suministradas por el Comité Judío Estadounidense (AJC). Luego el New York Times, poseído por los judíos, declaró el 22 de Febrero de 1948 que la población judía mundial en ese año había aumentado de "15.600.000 a 18.700.000, además de los 600.000 a 700.000 que vivían en Palestina". ¿Cómo podría la población judía aumentar tan rápidamente durante los años de guerra si ellos habían perdido a 6.000.000 personas?» [22].

[22] "Was There Really a Holocaust?", del doctor E. R. Fields
http://www.biblebelievers.org.au/wasthere.htm

     Manipular los números de poblaciones, rangos, distancias, precios, fechas, etcétera, es común en la historia judía. De hecho, la fabricación y la modificación de mitos dictan tal atrevida manipulación. Una importante adulteración con números que fue necesaria para adaptar el Nilo al Éufrates del mito de la "Tierra de Promisión" fue el número de los hijos de Israel durante el tiempo de Moisés. Los acontecimientos bíblicos indican que Faraón (supuestamente uno de los reyes de Egipto) tuvo numerosas disputas personales, conflictos y diálogos con los israelitas y sus líderes Moisés y Aarón. Sabiendo que los reyes egipcios y su nación durante el tiempo de Moisés (1300 a.C.) estaban calificados como una superpotencia en la región, los israelitas deben haber sido de un considerable número y fuerza para representar una amenaza para los poderosos egipcios, como está implicado en los cuentos de la Torá.

     Una simple pregunta estimaría fácilmente el tamaño compatible entre el pueblo egipcio de entonces y el tamaño de los israelitas. La pregunta es ¿cuán antigua era la nación egipcia? E igualmente, ¿cuán antiguos eran los "hijos de Israel" durante el tiempo de Moisés? La respuesta es más de 6.000 años para Egipto y más de 200 años para los hijos de Israel. Eso significa que los egipcios deben haberse contado en millones, mientras que los hijos de Israel sólo en unos pocos miles, si no cientos. Para ser más precisos, sabiendo que sólo cuatro padres separaban a Moisés de su abuelo Israel (Jacob), la simple extrapolación matemática con adecuadas presunciones científicas puede revelar fácilmente una estimación cercana del censo israelita. El cálculo indica que el número entero de israelitas durante el tiempo de Moisés se extendía sólo y únicamente entre 750 y 3.000 individuos. Sólo un cuarto de aquéllos dejaron Misr con Moisés durante el éxodo, es decir, alrededor de 150 a 750 personas en su máximo posible [41]. El resto eran o paganos o demasiado cobardes o demasiado ricos para emigrar con Moisés a la ciudad santa de Bait El Al-Mokadsh en el [monte] Paran de La Meca (Beth ha-Mikdash [nombre hebreo del templo de Salomón]).

     Con tales hechos a mano, ¿en base a qué los clérigos judíos, cristianos y musulmanes retrataron a los hijos de Israel como contrapartes comparables a la nación egipcia en sus literaturas teológicas?. ¿Basado en qué podría uno burlarse de científicos, académicos, investigadores, arqueólogos, y de la Humanidad en general, afirmando que esa familia tribal construyó las impresionantes pirámides y conseguiría salirse con ello?. ¿Cuál es el tamaño de ese "Egipto" que una muchedumbre de 3.000 israelitas más un número casi igual de egipcios expresaban los habitantes totales de dicha tierra, como lo implican muchas de las frases de la Torá griega? La respuesta está una vez más en el poder de la mítica manipulación de los números, el propósito principal de la cual era apoyar el mito de la Tierra Prometida del Nilo al Éufrates. Posteriormente, el insignificante número de 150 y tantos creyentes que se trasladaron con Moisés se convirtió en casi medio millón, como está declarado en la Torá, donde todos fueron movilizados ¡de la noche a la mañana! Ésta es sólo una muestra del fraude y engaño practicado por los antiguos rabinos para engañar al mundo entero. La realización de tal práctica hoy a una misma escala no debería ser sorprendente.


Borrando la Historia.
"Troyanos" Plantados y el Programa de Formateo Diluvio de Noé

     En su libro "Holocaust or Hoax?" Jürgen Graf comentó: «Ya que los defensores de la imagen ortodoxa del "Holocausto" no podían probablemente contentarse exclusivamente con el "testimonio de testigos oculares", se vieron obligados a aparecer con varios documentos que supuestamente demuestran el genocidio de las cámaras de gas. Al hacer eso, dos posibilidades se abrieron ante ellos: 1) Fabricar falsificaciones y 2) Deliberadamente distorsionar documentos auténticos» [23]. Habría sido más exacto si Graf hubiera invertido el orden de sus posibilidades sugeridas, es decir, "Distorsionar deliberadamente documentos auténticos" seguido de "fabricar falsificaciones". La última vez que documentos auténticos fueron destruídos ocurrió sin que los ojos del mundo entero lo advirtieran. Eso ocurrió durante la guerra del Golfo (1990-1991).

[23] "¿Holocausto o Fraude? Los Argumentos", por Jürgen Graf.
https://archive.org/download/HoaxOrHolocaustTheArguments/holocaust-or-hoax-jurgen-graf.pdf

     Antes del brote de la guerra, el doctor Pierre Rossi hizo una extraña súplica aparentemente fuera de contexto. Él suplicó por la protección de los museos y las bibliotecas de Iraq que archivaban la antigua herencia del país. Su súplica pasó inadvertida; puesto que tales sitios no estaban en la mira de los militares, entonces, ¿por qué alguien pensaría que ellos serían apuntados por las bombas inteligentes del contemporáneo Ptolomeo? Como Rossi lo anticipó, el 18 de Mayo de 2004 el canal de televisión Al-Jazeera reportó el bombardeo de numerosos museos y bibliotecas en Iraq. Al igual que Rossi, y mediante este informe, haremos la segunda parte de la súplica a los académicos y arqueólogos de todo el mundo, y a los funcionarios iraquíes en particular.

     No repitamos el fatal error de nuestros antepasados, no permita que sean incorporados "troyanos" [caballos de Troya] en su herencia. Tenga cuidado con los artefactos que regresan a Iraq, de los cuales se afirma que fueron robados y contrabandeados fuera de las fronteras durante la guerra del Golfo. Con la mayor probabilidad ellos son artículos falsificados, sobre todo si contienen información relacionada de algún modo con la reclamada antigua presencia judía en Iraq. No se excite por un artículo que regresa con un informe de algún experto que le informa que Abraham o Sara o cualquier figura santa aparecen mencionados en tal o cual arcilla. Usted podría estar feliz de oír las buenas nuevas hoy, pero sus hijos pagarán la cuenta dentro de pocos años. Someta a tales artículos, cuando sean presentados, a un extenso escrutinio y análisis antes de aceptarlos de vuelta a la herencia del país, ya que ellos actuarán como destructivos "troyanos" cuando llegue el tiempo para activarlos.

     La historia judía ha demostrado a los investigadores que es posible reclamar las tierras de otras naciones o ganar un inmerecido dominio y poder internacional o una posición social prominente por dos medios: 1) Destrucción y Reemplazo, y 2) Implantación de "Troyanos". Ambos requieren tiempo para producir sus beneficios, como se ilustra en seguida:

1) Destrucción y Reemplazo: Esta táctica viene bajo dos formas.

(a) La carencia de documentos auténticos o interpretados erróneamente relacionados con el "Holocausto", como lo han demostrado muchas investigaciones revisionistas, y los ejemplos de los museos iraquíes, es una de las formas, que implica la destrucción física de documentos y/o artefactos y el eventual descubrimiento o retorno de otros físicamente similares que contienen información fabricada que sirve a las intenciones de los falsificadores.

(b) El otro método es más fácil y más eficaz. Un buen ejemplo es el mito del diluvio de Noé. Ese mito genuino mencionado en la Torá, en el Corán, así como en la historia babilónica, ha sido utilizado para destruír mentalmente toda la historia de la Humanidad. La razón de ese acto era asegurar y apoyar el mito de la supremacía judía.

     El planeta Tierra estaba habitado por millones de personas antes y después del nacimiento de Jacob (Israel). Ellos habían establecido impresionantes civilizaciones y reinos por todo el mundo, y habían desarrollado la ciencia, la filosofía, la literatura, la música y el arte. ¿Dónde calzaría el escaso pueblo elegido entre toda esa impresionante muchedumbre y cómo justificarían ellos su supuesta supremacía racial? La respuesta fue borrar oficialmente todos los registros y logros de los seres humanos, inundar el planeta Tierra con agua y erradicar todo lo que viva, hacer un nuevo principio con Noé y sus tres hijos, y luego aislar a uno de los hermanos mediante la santa maldición del borracho Noé.

     Margine a uno y elogie a otro por ninguna buena razón dada, siendo que éste es el abuelo de Abraham. El siguiente paso es repetido en la siguiente secuencia. Aísle a Ismael y a su madre otra vez por ninguna razón justificada, y elogie a su hermano Isaac por ninguna buena razón tampoco. De esta manera Jacob (Israel), el hijo de Isaac, heredará míticamente las bendiciones de Noé vía Sem, Abraham e Isaac. Así es cómo los antiguos rabinos diseñaron su mito de la raza santa, y cómo el resto de los seres humanos se convirtieron en goyim, como ya se explicó.

     La verdad del asunto es que una inundación local ocurrió realmente en Arabia durante el tiempo de Noé, pero estuvo limitada a las montañas Al-Surat (Yemen) y a las montañas Twig [?]. Dicha inundación ahogó a todos los seres vivos en aquella área excepto a aquellos que estaban el Arca. El Arca debe estar en algún sitio en las montañas Surat entre La Meca y la ciudad de Baha. La supuesta Arca encontrada en Turquía es muy probablemente un desesperado intento para mantener la antigua falsificación que está a punto de ser expuesta. Después de la inundación, en la historia árabe se reporta que Sem moró en Sitidama, que es un pueblo existente localizado al Sur de La Meca.

     Tanto el Corán como la Historia antigua refutan la inundación global defendida por la Torá; las narrativas históricas indicaron que ni los egipcios ni los chinos habían oído hablar alguna vez del Diluvio cuando ocurrió. La parte astuta en ese mito es que se trató de una modificación de otro genuino más antiguo. Según la historia árabe antigua, Nosh, el hijo de Sheath, hijo de Adán [24], tuvo tres hijos: Sur, Mur y Rub. Sus descendientes según el sistema lingüístico árabe son mencionados como ASur, AMur y ARub. Esos pueblos fueron conocidos más tarde como los asirios, los amorreos y los árabes. Sólo los árabes permanecieron en y cerca de casa, donde Adán solía estar en La Meca, mientras el resto emigró para llegar a convertirse en europeos y asiáticos. Los antiguos rabinos estaban muy conscientes de estos hechos históricos, pero desafortunadamente ellos los modificaron y los presentaron a los europeos para satisfacer sus deseos.

[24] Adán aquí es el padre de la Humanidad y no el profeta que siempre es mezclado en su identidad con Adán el padre.

2) Implantación de "Troyanos": El mito griego de Troya es la más cercana literatura ficticia que podría explicar cómo esta táctica podría sabotear o reclamar los méritos de otras herencias bien establecidas. La bien protegida fortaleza de Troya no podía ser penetrada desde fuera. El truco consistió en convencer o seducir a sus protectores para que permitieran que una célula de aspecto inocente entrara pacíficamente en la fortaleza. Mientras todos estaban dormidos e inconscientes del peligro que ellos permitieron entrar, la célula fue activada y Odiseo debía encargarse del resto.

     Esa táctica fue muy exitosa con los antiguos egipcios. Su civilización estaba muy profundamente arraigada, era fuerte y bien establecida. ¿Cómo podría una tribu insignificante reclamar y posteriormente apoderarse del valle del Nilo de los egipcios? Las lecciones ilustradas en el mito de Troya fueron la respuesta. Los egipcios aceptaron pacíficamente una tentadora célula extranjera para que entrara en la fortaleza de su herencia. La célula contenía el siguiente código: "Abraham moró en Egipto hace 1.400 años". Aquéllas podrían haber sido buenas noticias para algunos egipcios convertidos al cristianismo temprano; otros más escépticos podrían haber restringido su resistencia a tal acto preguntándose qué daño esa pieza de información histórica podría hacer de serle permitido instalarse en la conciencia egipcia. Habiendo abierto la puerta para aceptar cuerpos extraños, a un segundo "troyano" le fue permitido entrar: "Moisés y los israelitas estuvieron en Egipto hace 1.000 años y el éxodo fue desde Egipto".

     Después de una serie de incuestionados "troyanos", el mayor Caballo de Troya fue admitido: "Por orden del Cielo, todas las tierras recorridas por los Patriarcas entre Iraq y Egipto pertenecen a los descendientes de su nieto Jacob (Israel)". Ese "troyano" completó el ciclo y los egipcios se encontraron sitiados desde dentro. Ellos no podían volver atrás ahora sin una importante penalidad. Volver atrás, emocional y psicológicamente sonaría y parecería como volver la espalda a Abraham y a Moisés y a la fe en el cielo. Complicando aún más el asunto, los laicos podrían reconocer el efecto de los antiguos "troyanos" y cómo ellos se insertaron y formaron su actual perspectiva, pero debido al peso de 2.000 años de vivir en el engaño, aquél podría no ser el caso con investigadores, académicos, rabinos, sacerdotes e imanes. Incluso los funcionarios de la industria turística tendrían una buena razón para ignorar la verdad crucificada.

     Trasladándose a otras naciones que habían sido rodeadas por antiguos "troyanos" judíos, los organismos académicos e históricos palestinos, libaneses y jordanos deberían investigar el tiempo cuando a sus tierras les fueron dados sus nombres contemporáneos, y comparar la secuencia de las fechas de los acontecimientos bíblicos. Entonces ellos tienen que volver con una sola pregunta: ¿Qué han conseguido hacer ellos con los acontecimientos bíblicos? Los iraquíes tienen que saber cuándo fueron etiquetados con el nombre "Mesopotamia" y por qué. Ese nombre pertenece a una localización dentro del Paraíso de Adán en las montañas Surat, localizadas precisamente entre dos ríos en el punto en que se juntan. ¿Qué tiene eso que ver con Babel?. ¿Y quién compuso esa mezcla de localidades geográficas y por qué?.

     Como están las cosas, la cuenta a pagar por aceptar los fabricados viajes de los Patriarcas por Egipto, Siria e Iraq es descrita por el profesor Israel Shahak, quien escribió: «En Mayo de 1993 Ariel Sharon propuso formalmente en la Convención del partido Likud que Israel debería adoptar el concepto de "Fronteras Bíblicas" como su política oficial... en el Sur, todo Sinaí y una parte del Norte de Egipto hasta los alrededores de El Cairo; en el Este, toda Jordania y un gran trozo de Arabia Saudí, todo Kuwait y una parte de Iraq al Sur del Éufrates; en el Norte, todo el Líbano y toda Siria junto con una parte enorme de Turquía (hasta el lago Van)» [25].

[25] Israel Shahak, "Historia Judía, Religión Judía", cap. 1.

Falsificación de Libros y Documentos.
Escribiendo una Nueva Historia

     La falsificación y/o la censura de documentos es un deber en la industria fabricadora de mitos. Comienza con la modificación de la fuente judía de información, a saber, la Torá y el Talmud, antes de presentarlos como la "palabra de Dios". Sin embargo, eso plantea muchos desafíos técnicos y administrativos. Por ejemplo, después de la puesta en circulación del mito de "Judíos y Goyim", ¿cómo los judíos mantendrían una relación respetuosa y pacífica mientras viviesen en las tierras de otros pueblos a la vez que ellos tienen un libro santo que les indica que traten a todos los no-judíos con vanidad?. La solución siempre ha sido esconder la versión impresa del libro santo cuando y donde se requiriese.

     Por ejemplo, los traductores de la versión inglesa de Soncino del Talmud a veces ponen la palabra hebrea goyim (Gentiles) bajo diversas palabras-disfraz como "pagano", "cutheo" [Cuthean], "kushita", "egipcio", "idólatra", etc. Pero éstas son realmente referencias a los Gentiles (todos los no-judíos). Diversas notas a pie de página para ciertos pasajes en la traducción de Soncino del Talmud declaran: «"Cutheo" (samaritano) fue aquí substituído por el original "goy"...» [26].

[26] "La Verdad sobre el Talmud. Una Documentada Exposición de Literatura de Odio Supremacista", 1999, de Michael A. Hoffman II y Alan R. Critchley
http://radioislam.org/islam/english/toread/talmud2.htm  y
http://whale.to/b/hoffman11.html

     Otro método es confiar en la carencia de conocimiento de los goyim en cuanto a la antigua lengua árabe (arameo) y dejar el texto no traducido. El profesor Israel Shahak menciona el siguiente extraordinario ejemplo con respecto a esto: «En 1962, una parte del Código de Maimónides referida a lo mencionado, el llamado Libro del Conocimiento, que contiene las reglas más básicas de la fe y la práctica judía, fue publicada en Jerusalén en una edición bilingüe, con la traducción inglesa frente al texto hebreo. Este último ha sido restaurado a su pureza original, y la orden de exterminar a judíos infieles aparece en él en su totalidad: "Es un deber exterminarlos con las propias manos". En la traducción inglesa esto es suavizado de alguna manera: "Es un deber tomar medidas activas para destruírlos". Pero luego el texto hebreo sigue especificando los principales ejemplos de "infieles" que deben ser exterminados: "Como Jesús de Nazaret y sus discípulos, y Tzadoq y Baitos y sus discípulos, pueda podrirse el nombre de los malvados". Ni una sola palabra de esto aparece en el texto inglés en la página de enfrente (78a)» [27].

[27] "Historia Judía, Religión Judía: El Peso de Tres Mil Años" por el profesor Israel Shahak, cap. 2, Prejuicio y Prevaricación.

     Para evitar perder el texto original después de la censura, la disimulación, las omisiones y las traducciones erróneas, el texto original es conservado en otro libro llamado Hesronot ha-Shas. Una copia de ese libro fue reimpresa en 1989 en Tel-Aviv. Además de censurar sus propios libros para satisfacer las circunstancias políticas y sociales, hay pruebas de que los libros y la herencia de otras naciones también fueron censurados en la misma manera, salvo que no se hace ninguna referencia a la falsificación original, como es el caso con el libro Hesronot ha-Shas.

     Citaremos aquí un ejemplo de evidencia en la forma de un testimonio dado por uno de aquellos que estuvieron comprometidos en tal acto. El testimonio fue escrito en árabe y fue encontrado e incluído en una novela de un erudito sirio, Walid al-Hagar, titulada "The Rehlat Al-Nulofr or the Last of the Omawyain" con la que se encontró mientras él estaba en España [28]. La siguiente es una traducción del testimonio:

     "Oh, hermano, amablemente sepa que no soy más que un esclavo impotente que recibe órdenes. Estoy de vuelta en Tolaitela desde Fez [Marruecos] sólo por orden del rey (Felipe) llevando con nosotros los libros de la Tesorería del Sultán. El señor deseaba que el asunto de mis amigos fuera revelado. Felipe le dio un veneno fatal, que trajimos con nosotros desde Fez como él lo solicitó. Yo sin duda voy a enfrentar la muerte por el mismo veneno, tarde o temprano. No seré dejado libre para difundir el comentario sobre los ciento cincuenta escritores entre los cuales estoy, que trabajan en secreto día y noche para reescribir los manuscritos árabes que nos dieron. Quizás, el Sultán, que viva largamente, ordenó la ejecución después de que nos dimos cuenta de su deseo de cambiar los manuscritos del Ebar (el Libro de las Lecciones) que trajimos con nosotros a este monasterio de la tesorería del Sultán, que no tenía en su origen la palabra (barbar) en su título. Esté informado, oh, hermano, de que éste es mi testimonio que revelo antes de mi muerte, y juro ante el gran señor y el santo Corán que yo mismo he atestiguado que los escritores moriscos reescriben el (Libro de las Lecciones) y sustituyen la palabra (Eerabi) por la palabra (Arabi) en el libro de Ibn-Khaldoun, añadiendo capítulos y elogiando al barbar como el Sultán solicitó y propagando la Difamación de los Árabes, por los deseos de los monasterios que suprimen unidades de lo que Ibn-Khaldoun escribió.

     "Oh, hermano, sea consciente de que el veneno que trajimos con nosotros desde Fez encubrirá esta verdad al mundo entero para siempre. Esté consciente de que este papel es mi testimonio ante el señor en el día del Juicio Final, y esta tabla de materias donde pongo mi testimonio es una de las cuatro que incluyen los libros que han sido enmendados. Y lo que los musulmanes piensan que son manuscritos que pertenecen a sus tesorerías son copias falsificadas, vueltas a escribir con letras similares y firmadas como originales. Los moriscos españoles y yo, que escondí mi Islam y mi arabismo, hemos contribuído a este feo trabajo. Trabajamos juntos con los judíos para servir en el Escorial y al rey Felipe III, quien decidió expulsarnos de Andalucía. Oh, señor, ayúdame a sacar esta tabla de contenidos de este monasterio. Voy a arrojarla al agujero donde espero que permanezca segura, hasta que yo o algún fiel la alcance. Este es mi testimonio en el día del Juicio Final. Y ahora declaro que no hay ningún dios sino Alá y que Mahoma es su mensajero y esclavo" [29].

[28] Una imagen de la carta original se encuentra en la página 62 del libro "The Distortion of the Image. Robbery of the Arabic’s Nation Heritage and History". Se informa que los verdaderos manuscritos se conservan en uno de los museos de España. Esto todavía tiene que ser verificado.
[29] "La Distorsión de la Imagen - Robo de la Herencia e Historia de la Nación Árabe", p. 60.

     Walid al-Hagar comentó que así es cómo los libros árabes "Ebar" y "Almubtda Wal Khaber" fueron transformados, y que así es cómo el famoso libro de Ibn-Khaldoun fue encontrado conteniendo páginas que difaman a los árabes. Cuatro copias del libro Ebar han sido falsificadas. Una de las copias volvió a la biblioteca de Fez para sustituír al original. Otra fue enviada a la Gran Mezquita de Kairouan en Túnez. Las otras dos fueron silenciosamente introducidas en la Casa del Libro en El Cairo, Egipto. En cuanto al famoso libro de Ibn-Khaldoun, Walid al-Hagar comentó: "Que se sepa que la copia encontrada en la Gran Mezquita egipcia Qurawin fue llevada por un occidental llamado Alfred Bell. Él trabajaba en la biblioteca con otro occidental llamado Livy Brofonsky, que era un judío" [30].

[30] "Rehlat Al-Nulofr o el Último de los Omeyas" (The Rehlat Al Nulofr or the Last of the Omawyain), por Walid al-Hagar, p. 439.

Manteniendo los Lucrativos Mitos.
Europa Vuelve a la Época de Galileo Galilei

     A la vez que confirmaba todas las ordalías, sufrimientos y ejecuciones masivas que sucedieron durante la 2ªGM, la supuesta ocurrencia del "Holocausto" judío con sus cifras y detalles ha sido singularizada y descrita en los planes de estudios de las escuelas, en películas de Hollywood, museos conmemorativos y numerosas literaturas. El cuestionamiento de ese episodio de la guerra exageradamente enfatizado es ilegal en varios países europeos. Aquello es llamado "negación del Holocausto". Han sido aprobadas leyes para procesar y multar a cualquier buscador de la verdad en esa materia, incluso en Austria (artículo 3h de la Verbotsgesetz de 1947), Bélgica (Ley Belga del Negacionismo), la República Checa (bajo la sección 261), Francia (Ley Gayssot), Alemania (§ 130 (3) del código penal, y la sección 185 de la ley Auschwitzlüge), Lituania, los Países Bajos (bajo los artículos 137c y 137e), Polonia, Rumania, Eslovaquia, España y Suiza (artículo 261 bis del Código Penal).

     A pesar de cruzarse en rumbo de colisión directa con el Artículo 10 de la Convención Europea sobre Derechos Humanos, que garantiza la libertad de expresión, esas leyes hipersensibles son justificadas por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos con esta cita: "Invocar la libertad de expresión para propagar la negación de crímenes contra la Humanidad es, según la jurisprudencia del Tribunal, contrario al espíritu en el cual la Convención fue adoptada en primer lugar. Basarse en la libre expresión en tales casos constituiría así un abuso de un derecho fundamental" [31]. Bajo cualquier perspectiva, interpretación o principio, y no importa cuán elocuentemente expresadas pudieran ser las razones dadas, la Historia ha demostrado repetidamente que la verdad prevalecerá finalmente, ya que simplemente es demasiado extensa y lúcida para ser enmascarada o perdida. Somos nosotros los que decidimos cerrar nuestros ojos, sobre todo debido al miedo físico o mental impuesto.

[31] Leyes contra la Negación del "Holocausto", Wikipedia http://en.wikipedia.org/wiki/Holocaust_denial

     Un buen ejemplo del miedo mental fue practicado durante los años '20 de este siglo [XX]. Los antiguos reyes egipcios estuvieron a punto de ser llamados para dar su testimonio ante el mundo entero. La egiptología estaba prosperando, y las tumbas antiguas y los cementerios estaban siendo descubiertos y explorados. Finalmente los presuntos "faraones" revelarían su verdadera identidad, títulos y relatos auténticos. Las inscripciones en las paredes serían leídas y traducidas. ¿Qué sucedería si los reyes egipcios no se hubieran referido a la ocurrencia de ninguno de los acontecimientos bíblicos en el reino de ellos?. ¿Qué sucedería si los reyes egipcios rechazaran ser titulados como "faraones" o que el pueblo de ellos rechazara ser nombrado como los "Misris"? Si Egipto hubiera estado en guerra entonces, la solución ideal habría sido bombardear las pirámides con bombas inteligentes. Como ése no fue el caso, en vez de ello fue desatada una rápida acción desesperada en un intento para desanimar cualquier intento posterior de desvelar la verdad.

     Se necesitaba un mito para proteger los mitos antiguos. A finales de Marzo de 1923, una novelista llamada Mari Corelli (Mary Mackay) publicó una advertencia de que ¡habría severas consecuencias para cualquiera que hubiera entrado en la tumba sellada! El mito de la "maldición del Faraón" estaba en desarrollo. Los rumores se estaban difundiendo; se dijo que en el momento de la muerte de Lord Carnarvon las luces se apagaron en El Cairo, y que en Inglaterra su perra, Susie, aulló y murió en el mismo instante. Esos acontecimientos reportados son difíciles de demostrar o de refutar. Sin embargo, otros hechos fueron simplemente inventados por la prensa. Un periódico imprimió una maldición supuestamente encontrada en la tumba: "Aquellos que entren en esta tumba sagrada serán rápidamente visitados por las alas de la muerte". No había ninguna tal maldición sino que había una inscripción encontrada en un santuario de Anubis que declaraba: "Soy yo quien impide que la arena ahogue la cámara secreta. Estoy para la protección del difunto". Esto fue correctamente reportado al público, pero un reportero añadió sus propias palabras a la inscripción: "Y mataré todos aquellos que crucen este umbral en los recintos sagrados del rey que vive para siempre".

     Además, los periódicos parecen haber matado arbitrariamente a muchas de las personas que rodearon al descubrimiento de la tumba. Según una lista, 26 personas que estuvieron asociadas con el descubrimiento o excavación murieron dentro de una década. En realidad, sólo seis personas murieron durante la primera década, mientras muchas otras vivieron hasta avanzada edad [32]. Afortunadamente, ese mito no impidió a los arqueólogos llevar a los reyes egipcios a dar su testimonio. Lamentablemente, sin embargo, difícilmente alguien escucha lo que los reyes dicen.

[32] The Mummy's Curse of Tutankhamun, por John Warren
http://www.touregypt.net/featurestories/curse.htm

     En cuanto al miedo físico impuesto para desalentar el descubrimiento de la verdad, Galileo proporciona un buen ejemplo aquí. A pesar de su amor y pasión por la Biblia, Galileo fue procesado y condenado bajo acusaciones de herejía por una autoridad que unilateralmente confinó la interpretación de la Biblia a sus miembros. La autoridad bíblica entonces elocuentemente tuvo éxito en legitimar la persecución de la verdad, pero sólo durante un tiempo. El 31 de Octubre de 1992 la Iglesia Católica finalmente admitió que se había equivocado en su persecución de 359 años del astrónomo y físico del siglo XVII Galileo Galilei. A pesar de su condena declarada, el instintivo impulso humano para buscar el conocimiento y la sabiduría prevaleció y muchos científicos valerosos superaron las legislaciones irracionalmente forzadas y siguieron su búsqueda para justificar o refutar las afirmaciones científicas de Galileo. Al parecer, y a pesar de llegar al siglo XXI, la fe de los revisionistas europeos del "Holocausto" es soportar lo que Galileo había soportado entonces. La única diferencia es la escena, los actores y el tiempo, pero la esencia del escenario es la misma.


Un Profeta en Estados Unidos.
El Mito de la Tercera "Tierra Prometida" en Acción

     En 1823 apareció un profeta en Ohio, Estados Unidos, de nombre Joseph Smith. El profeta estadounidense declaró que él fue visitado por un ángel llamado Moroni, quien le habló de un antiguo registro que contenía los intercambios de Dios con los antiguos habitantes del continente americano. En 1827 Smith recuperó ese registro, inscrito en delgadas placas de oro, y poco después comenzó a traducir sus palabras gracias a un "talento dado por Dios". Los manuscritos resultantes, el Libro de Mormón [33], seguido del Libro de Abraham (actualmente dentro del libro Perla de Gran Precio) [34], fueron publicados en Marzo de 1830 y 1842 respectivamente. El 6 de Abril de 1830 Joseph Smith organizó La Iglesia de Jesucristo de los Santos Actuales y se convirtió en su primer presidente.

[33] http://media.ldscdn.org/pdf/lds-scriptures/book-of-mormon/book-of-mormon-59012-spa.pdf
[34] http://media.ldscdn.org/pdf/lds-scriptures/the-pearl-of-great-price/pearl-of-great-price-30952-spa.pdf

     En el Libro de Mormón, Smith informó que los primeros pobladores en América habían sido los Jareditas que llegaron desde Mesopotamia (supuestamente Iraq) cuando la Torre de Babel colapsó, y ellos ocuparon la tierra durante aproximadamente 1.800 años. Ellos se habían extinguido hacia el año 600 a.C. cuando Lehi y su compañía de migrantes judíos vinieron desde Jerusalén, y sus descendientes se desarrollaron como las naciones segregadas de nefitas y lamanitas, llamadas así por dos de los hijos de Lehi. Los nefitas finalmente perecieron alrededor de 400 d.C., donde los lamanitas persistieron en un estado degenerado como indios Pieles Rojas. Lo que nos concierne aquí es la táctica sistemática de modificar mitos genuinos antiguos para que satisfagan las intenciones de los escritores.

     Para establecer un mito santo que concediera a los hijos de Israel la propiedad de Norteamérica, los israelitas tuvieron que ser transportados desde Oriente Medio a América. Según el texto de I Nefi 18:2 [del Libro de Mormón], "Ahora bien, yo, Nefi, no labré los maderos en la forma aprendida por los hombres, ni construí el barco según la manera del hombre, sino que lo hice según el modo que me había mostrado el Señor; por lo tanto, no fue conforme a la manera de los hombres". Una vez que el barco es hecho para cruzar los océanos, la prometida tierra americana es recorrida por los israelitas mucho antes del cristianismo, como se implica en el capítulo 18:8: "Y aconteció que después de que todos hubimos entrado en el barco, y llevado con nosotros nuestras provisiones y las cosas que se nos había mandado, nos hicimos a la mar; y fuimos impelidos por el viento hacia la tierra prometida". Tras llegar a América, ellos se refirieron a ella como la Tierra Prometida. En I Nefi 18:22-25 dice:

     "Y sucedió que yo, Nefi, dirigí el barco de manera que navegamos de nuevo hacia la tierra prometida. Y ocurrió que después que hubimos navegado por el espacio de muchos días, llegamos a la tierra prometida; y avanzamos sobre la tierra, y plantamos nuestras tiendas; y la llamamos la tierra prometida. Y aconteció que empezamos a cultivar la tierra y a plantar semillas; sí, sembramos todas las semillas que habíamos traído desde la tierra de Jerusalén; y sucedió que crecieron extraordinariamente; por tanto, fuimos bendecidos en abundancia. Y ocurrió que encontramos en la tierra de promisión, mientras viajábamos por el desierto, que había animales de toda especie en los bosques; tanto la vaca como el buey, y el asno, y el caballo, y la cabra, y la cabra montés, y toda clase de animales silvestres, los cuales el hombre podía utilizar. Y hallamos toda clase de minerales, tanto oro, como plata, como cobre".

     Después de ser preparados para la mítica llegada de los antiguos israelitas a América, y habiendo sido plantadas las semillas para apoderarse del alma de los indios norteamericanos los "pieles rojas", aquí viene la frase clave para el actual escenario. Según el capítulo 15:14 de I Nefi, "Y en aquel día el remanente de nuestra posteridad sabrá que son de la casa de Israel, y que son el pueblo del pacto del Señor; y entonces sabrán y llegarán al conocimiento de sus antepasados, y también al conocimiento del evangelio de su Redentor, que él proveyó a sus padres. Por tanto, ellos llegarán al conocimiento de su Redentor y de los puntos de su doctrina, para que sepan cómo ir a él y ser salvados".

     El inocuo mítico "caballo de Troya" ha sido permitido en Estados Unidos mediante la indefensa herencia de los desvalidos nativos norteamericanos (pieles rojas). La prometida tierra de América, al igual que el resto de las anteriores tierras prometidas en Asir en Arabia, Egipto, Iraq, Líbano y Palestina, será finalmente declarada propiedad privada del pueblo israelí de Yahvé. Eso ocurrirá o por la aparición de otro profeta estadounidense que declare la activación del "troyano" plantado con antelación en el siglo XIX, o por medio de una conferencia intelectual que concluya con una nueva interpretación del santo Libro de Mormón. Estudiando su impresionante éxito histórico en el mundo árabe (ahora llamado Oriente Medio), se prevé que eso ocurrirá cuando surja otra superpotencia y esté a punto de dominar el mundo.

      Las organizaciones judías serán más rápidas que cualquiera para establecer buenos lazos con dicha superpotencia, y ofrecerían su ayuda económica y experiencia en una nueva violación del pacto de Yahvé a cambio de ganancias financieras adicionales y del control de los goyim estadounidenses esta vez. Estados Unidos estará entonces de rodillas, puesto que ha sido declarado ya una Tierra Prometida de acción pendiente a ser gobernada por los diminutos aliados de la nueva superpotencia en favor del nuevo supremo Ptolomeo. Un fraude de algún "holocausto" de alguna clase o muy probablemente una verdadera y destructiva guerra civil de amplia escala podrían ser orquestados cuando se requiera para alcanzar ese objetivo último.

     Benjamin Franklin (1706-1790), uno de los más conocidos Padres Fundadores de Estados Unidos aparentemente había previsto este sombrío futuro para su país y sin rodeos declaró su famosa siguiente profecía (en Filadelfia en 1789, The Franklin Prophecy). Los observadores pueden notar que la publicación de esta profecía disminuye día a día tanto en sitios de Internet como en trabajos impresos, de modo que finalmente desaparecerá.

     "Debemos proteger a esta joven nación de una insidiosa influencia y penetración. La amenaza, señores, son los judíos. En cualquier tierra en que los judíos se han establecido en alguna cantidad grande, ellos han deprimido el nivel moral y han disminuído el grado de honestidad comercial; ellos se han segregado y no se han asimilado; se han burlado de y han tratado de socavar la religión cristiana sobre la cual fue fundada la nación, objetando sus restricciones; han creado un Estado dentro de un Estado, y cuando alguien se opuso a ellos, ellos intentaron estrangular financieramente a esa nación hasta la muerte, como en el caso de Portugal y España.

     "Durante más de 1.700 años los judíos han lamentado su triste destino, a saber, que ellos fueron exiliados desde su patria, como ellos llaman a Palestina. Pero, señores, si el mundo hoy llegara a darles Palestina como su propiedad, ellos encontrarían inmediatamente alguna poderosa razón para no volver allí. ¿Por qué? Porque ellos son vampiros, y los vampiros no viven de otros vampiros. Ellos no pueden vivir sólo entre ellos mismos. Ellos deben subsistir entre cristianos y otros pueblos que no pertenezcan a su raza.

     "Si ustedes no los excluyen de estos Estados Unidos, en la Constitución, en menos de doscientos años ellos habrán afluído aquí en tales cantidades que ellos dominarán y devorarán la tierra y cambiarán nuestra forma de gobierno por la cual nosotros los estadounidenses hemos derramado nuestra sangre, sacrificado nuestras vidas, nuestra propiedad, y puesto en peligro nuestra libertad.

     "Si ustedes no los excluyen, en menos de doscientos años nuestros descendientess estarán trabajando en los campos para proporcionarles riqueza, mientras ellos estarán en las Tesorerías frotando sus manos. Les advierto, señores, que si ustedes no excluyen para siempre a los judíos, vuestros hijos los maldecirán a ustedes en vuestras tumbas.

     "Los judíos, señores, son asiáticos; no importa dónde nazcan ni cuántas generaciones ellos estén distantes de Asia, ellos nunca serán de otra manera. Las ideas de ellos no se conforman con las de los estadounidenses, por lo que no deben permitirles vivir entre nosotros aún en diez generaciones. El leopardo no puede cambiar sus manchas. Los judíos son asiáticos, son un amenaza para esta tierra si se les permite entrar, y deberían ser excluídos por esta Convención Constitucional".


Conclusión.
Una Reflexión sobre la Epopeya del Revisionismo

     El revisionismo implica levantarse contra los guerreros del Caballo de Troya, a veces sólo para defender el propio ser debido a la transgresión de otros. Eso significa encarar a una clonada e inmoral entidad semi-divina, un linaje mezclado de bien y mal, la semilla que ha quedado de una abandonada asociación entre los mortales y el Cielo. Esta extraordinaria combinación invoca a la entidad disfrazada como humanoide, y explica su fuente de poder no igualado por los hombres corrientes. Esa entidad nació hace mucho tiempo, el tiempo cuando una bendecida tribu en Arabia rompió atrevidamente su pacto con el Cielo.

     Pocos de ellos comprendieron lo que significaba ser abandonado por el Cielo, y por lo tanto optaron por arrepentirse y suplicar piedad y perdón, mientras otros decidieron sellar otro pacto con otro antiguo agente  inferior para seguir manteniendo alguna fuente de poder. Su metodología consistió en abusar de la acumulada riqueza del conocimiento profético retenido desde el tiempo del profeta Adán para compensar la inestimable pérdida. Habiendo perdido el Cielo, ese grupo se autorizó a sí mismo a soñar con poseer la Tierra. Ellos añadieron la traición a la ruptura de las promesas, la deslealtad a la envidia, y el engaño a la hipocresía, y legitimaron esos diabólicos actos en base al mito de "Judíos y Goyim".

     Ellos desarrollaron una duradera y sin precedentes sed de riqueza, tierras y control de manera global para compensar la invaluable pérdida. Ellos volvieron a la fuente de lo que había sido su bendición alguna vez, y la falsificaron para retratarse a sí mismos como si ellos fueran todavía el canal oficial para recibir el conocimiento y la sabiduría del Cielo. Desde entonces han emergido mitos sintéticos por todo el mundo por primera vez en la Historia humana. Otros mitos modificados se propagaron entre las naciones y fueron transmitidos de manera epidémica de generación en generación, mientras que los mitos genuinos fueron ocultados. Por consiguiente, una compleja mezcla de conocimiento "santificado" ha estado lavando el cerebro a las naciones y enturbiando su sentido común.

     El conflicto entre fe y ciencia se intensificó, y lo que fue una vez la fuente de iluminación se convirtió en la fuente del "opio" de las naciones. No se necesitó ningún ejército sino sólo un papel y una pluma rabínica, además de la audacia para afirmar que lo que fue redactado manualmente es la "palabra de Dios". El cielo ha expuesto repetidamente este hecho en las últimas revelaciones. Los musulmanes leen en su libro santo (Corán 2, 79): «Ay de aquellos que escriben con sus manos la Escritura (Sagrada) y luego dicen: "Esto procede de Alá", vendiéndolo por un precio miserable. Ay de ellos por lo que escribieron con sus manos, y ay de ellos por la ganancia que han obtenido». Ellos también fueron advertidos sobre la corrupción de gran alcance hecha a una escala internacional por las traducciones de la Torá (Corán 3, 78): «Y, en verdad, hay entre ellos un grupo que distorsiona con sus lenguas la Escritura para que penséis que (lo que dicen) pertenece a la Escritura, no siendo parte del Libro; y dicen: "Esto proviene de Alá", pero no proviene de Alá; son ellos los que dicen una mentira contra Alá, y ellos bien lo saben».

     Lamentablemente, mientras Palestina pertenecía a los tempranos musulmanes ellos no tomaron la acción apropiada y seria en respuesta a las enseñanzas divinas a fin de identificar y desactivar los míticos "troyanos" incorporados en su herencia, y mucho menos para ayudar a los europeos en ese aspecto. Por consiguiente, los guerreros del Caballo de Troya permanecieron vagando en libertad, consumiendo los recursos, ocupando tierras y sometiendo a las civilizaciones desde dentro para el favor de su patrón. Enfrentar tal entidad mítica inmortal ha sido la preocupación de profetas, discípulos, santos y valientes sabios. Hoy ellos son llamados revisionistas. Ellos han visto la otra cara del mito del "Holocausto", de modo que tuvieron que elegir entre huír de la verdad y unirse a la gente común, o dedicar su vida a declarar esta verdad al mundo, y pagar el mismo precio pagado por Jesucristo, Zacarías, Juan el Bautista, Galileo, etcétera.

     Ya que los revisionistas se encontraron en esta clase de negocio, ellos necesitan apreciar el verdadero tamaño del iceberg. El "Holocausto" no es el objetivo principal. Él es simplemente la madera de Nefi para cruzar el mar de la meditación hacia Palestina. Si la saga del "Holocausto" hubiera fracasado en conseguir el objetivo establecido, habría sido hibernada y otro mítico medio habría sido ideado. Los revisionistas tienen que aprender de los profetas cómo combatir los efectos de los mitos ficticios, incluído el "Holocausto". El secreto es bien conocido por aquellos que abogan por el mito del "Holocausto", como Deborah Lipstadt, la cual dijo: "No tenemos que gastar tiempo o esfuerzo respondiendo las opiniones de los negadores. Sería interminable responder a argumentos planteados por aquellos que libremente falsifican conclusiones, citan fuera de contexto y simplemente descartan montones de testimonios".

     La doctora Lipstadt tiene razón en su enfoque pero está equivocada en su conclusión: ya no debería gastarse tiempo y esfuerzo hablando con eruditos y funcionarios, ya que ellos tienen demasiado que perder si la verdad prevalece. Todos los medios de comunicación deberían ser ideados para y dirigidos a la gente directamente. Ninguno de los profetas gastó mucho tiempo discutiendo con rabinos, sacerdotes o funcionarios. Su preocupación y foco era la persona simple promedio. El profeta Mahoma una vez dijo: "Ellos deberían abstenerse de interferir entre yo y la gente" (Bukhari, 3.891). Al igual que el cristianismo, su mensaje alcanzó el mundo entero con esa estrategia.

     Igualmente, el mito del "Holocausto" se difundió por el mundo cuando la gente fue deliberadamente puesta en la mira por los medios de comunicación Aliados. Afortunadamente, el "Holocausto" llegó en un tiempo en que las comunicaciones satelitales están bien avanzadas y asequibles. No hay muchos argumentos que puedan hacerse o libros para ser escritos o pruebas para ser presentadas en cuanto a la autenticidad del "Holocausto". Ya es tiempo de que los revisionistas simplifiquen sus conclusiones y las entreguen a la gente para su revisión y juicio. Eso requiere poner más de la ciencia mediática en el trabajo de ellos a fin de apuntar al talón de Aquiles. Desde ahora y hasta que la verdad prevalezca, la epopeya de desencadenar la verdad de su esclavitud continuará.–






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